viernes, 1 de junio de 2012
lunes, 14 de mayo de 2012
viernes, 17 de febrero de 2012
LAS CRÓNICAS DEL SOCHANTRE

El escritor y jurista Jose Manuel Sáchez del Aguila acompañado de su esposa. En segundo plano Jesús Mirón, agricultor y político junto al gastrónomo y periodista Fernando Huidobro.
Mientras se prepara la reconfortante queimada, el gran gaiteiro Antonio D. Fornella deleitó a los asistentes con música tradicional gallega.
El escritor y genealogista Fernando de Artacho, el jurista Miguel Angel Loma y Antonio Brea, director teatral y escritor.
El escritor, traductor y poeta Antonio Rivero Taravillo durante su emocionante y sentida intervención.
La mesa la presidió Javier Compás, presidente del grupo literario Ademán, que leyó un texto enviado por teléfono móvil de Fernando Iwasaki. Si alguien sugiere en una cena bien regada con ribeiros de Ribadavia que va a proceder a la lectura de un relato, lo más normal es que produzca la hilaridad o el estupor de los comensales. Salvo que el relato sea Tristán García, una versión de Tristán e Isolda que leyó Antonio Rivero Taravillo del libro Las Historias Gallegas, recopilación de relatos que Álvaro Cunqueiro escribió para ser leídos en la radio.
Francisco Correal, escritor y periodista que recogió el acto para Diario de Sevilla junto a Aquilino Duque.
El título de ese libro es el mismo del montaje que se presentó en el teatro Central. Unas historias gallegas con textos seleccionados por Manuel Gregorio González e interpretados por Fernando Mansilla. Una propuesta de La Suite. Cunqueiro nació un 28-F del año del 23-F. El fervor sevillano por su obra supera a autores gallegos más mediáticos: a Valle-Inclán, amigo de Juan Belmonte, padre literario de Max Extrella, personaje inspirado en el poeta sevillano Alejandro Sawa; a Camilo José Cela, Nobel de Literatura en 1989, pregonero del Verdeo en Arahal, de la feria del Libro de Castilleja; o a Gonzalo Torrente Ballester, inmortalizado por la cámara de Juantxu Rodríguez en esa foto de intercambio de bastones con Jorge Luis Borges en la terraza del hotel Doña María.
| Aquilino Duque durante su exposición bajo la atenta mirada del escritor, crítico gastronómico de El Correo de Andalucía y enólogo Javier Compás y el periodista y escritor Francisco Correal. |
Cunqueiro se agiganta entre minorías. Néstor Luján escribió que Las crónicas del sochantre fue premiado pese a ser el libro menos vendido de los aspirantes al galardón. Un gaitero le puso colofón al enjundioso cenáculo.
FRANCISCO CORREAL
Diario de Sevilla 15/02/2012
Nota bene. Donde dice "Cunqueiro nació un 28-F del año del 23-F" debe decir "Cunqueiro murió, etc." Para que la velada fuera perfecta, coincidió con la fausta noticia de la absolución de la funcionaria municipal que hizo posible que el acto de homenaje a Foxá se celebrara bajo los luceros, como correspondía. Como oficiante en el acto y al tener noticia de su procesamiento, dije que sólo podría yo comparecer como testigo de descargo, pues gracias a ella tuvo el acto un eco local, provincial, regional y nacional que de lo contrario no hubiese tenido. Aquí paz y después gloria.
*extraído de Viñamarina, blog de D. Aquilino Duque.
ENTREVISTA EN ABC A ÁNGEL BORDAS

Pese a su juventud ya conoce los pliegues de la toga de la Justicia como si fuera un veterano. Ha sido abogado de la acusación de la Asociación Cultural Fernando III en el caso Foxá
—Parece que la sentencia del caso Foxá deja a todas las partes conformes ¿no?
—Recoge una absolución penal pero lleva implícita una condena moral. A ningún cliente mío le gustaría que la sentencia recogiera que es un ignorante.
—En su cuenta de resultados particular cómo consigna la sentencia del tribunal: como un caso ganado, perdido, empatado…
—Ganado.
—Pero la señora Medrano ha salido absuelta…
—Si, salió absuelta. Pero aquí lo que se denunció es que prohibió un acto cultural por considerarlo político. Así lo defendieron políticamente en la calle. En los tribunales mantuvieron lo contrario.
—Es posible que, a partir de esta sentencia, este tipo de decisiones municipales se tomen con mayor fundamento…
—Espero que no se vuelva a repetir nunca más aunque los políticos, como no quieren aprender, es posible que reincidan. Yo les pediría que se informaran antes de tomar decisiones como las que comentamos.
—Incluso consultando la wikipedia…
—Incluso consultando la wikipedia.
—La señora Medrano, públicamente, ha declarado que hasta su paso por los tribunales, fue sometida a un juicio previo en algunos sectores.
—Nunca hubo un juicio paralelo. Lo que sí se criticó fue su escasa formación como recoge la sentencia.
—¿Cómo entiende el apoyo dado a Medrano por los suyos en la puerta del tribunal el día del juicio?
—Como una muestra del talante de cierta izquierda que nunca ve la viga en su ojo.
—No acabo de entender las razones de Medrano para que nadie opinara sobre su apresurada y desacertada decisión municipal…
—Mire, una señora que declaró que no conocía literariamente a Foxá y que se amedrentó ante las presiones de sus propios cachorros, deja mucho que desear para desempeñar una tarea pública.
—¿Cree usted que la señora Medrano pone en tela de juicio la libertad de opinión y expresión pensando de esa forma?
—Nadie entiende lo que hizo. Ni siquiera la propia jueza que la ha juzgado.
—¿Qué parte del juicio a la señora Medrano no se le olvidará?
—Me quedo con la declaración ante la jueza Mercedes Alaya, en el proceso de Instrucción, donde las manos de la acusada sudaban nerviosamente.
—¿Hubiera defendido usted a la señora Medrano en un tribunal?
—Por supuesto que si. Creo en la Justicia y en el Derecho a la defensa.
—Hablando de Justicia. ¿Qué piensa sobre la Ciudad de la Justicia? ¿La verá hecha o ni tan siquiera la maqueta?
—Tengo esperanzas de verla construida. Pero se también que los recortes llegarán a Justicia. Ese edificio es imprescindible.
—¿Y sobre la deuda de la consejería de Justicia al colegio de Abogados por impagos de los trabajos de Oficio?
—Es una vergüenza y es impresentable el prorrateo con el que nos intentan ir abonando esos débitos. Creo que el de abogados es un colectivo demasiado pasivo.
—Un compañero suyo, abogado, me decía hace unas semanas, que habría que hacerle un monumento a la compañera que defendió de oficio a Miguel Carcaño, porque nadie quería esa patata tan caliente…
—Los que creemos en la Justicia gratuita y creemos en el Derecho de defensa, sabemos que nos ha hecho un gran favor al colectivo.
—¿Usted hubiera aceptado esa defensa?
—Sí, por supuesto. Y también hubiera hecho todo lo posible para convencerlo de que dijera dónde está el cuerpo de Marta del Castillo.
—¿Por qé no lo hizo su abogada defensora?
—Supongo que lo habrá intentado.
—¿Sigue siendo la sentencia del caso Marta del Castillo un trabajo técnicamente intachable?
—In dubio pro reo. Aunque tengo mis dudas con la instrucción policial.
—¿Qué le parece la decisión de la Fiscalía de recurrir ante el Supremo la sentencia del caso Marta del Castillo?
—La Fiscalía nos tiene a muchos descontentos. Y no solo en este caso, sino en la prescripción de Garzón, la causa del franquismo. No hay un criterio uniforme. Y eso perjudica a la administración de Justicia.
Reformar la Justicia
lunes, 13 de febrero de 2012
ANTE LA SENTENCIA DEL CASO FOXÁ

Las asociaciones culturales Fernando III y Ademán, ante la sentencia dictada en el llamado “caso Foxá”, queremos recalcar una vez más nuestro respeto y acatamiento de las decisiones de los tribunales, aunque no compartamos algunas, respetamos y confiamos en nuestro sistema judicial democrático.
Nos alegramos de que en la sentencia se considere la decisión que en su día tomó la concejal Medrano, como “apresurada, desacertada e inmotivada”, quedando probado que no se informó sobre el carácter cultural del acto ni sobre las asociaciones convocantes, y que sus declaraciones posteriores fueron “poco afortunadas con respecto a la incompatibilidad del acto con la Ley de Memoria Histórica”.
Además no se niega que la acusada haya podido vulnerar un derecho de las asociaciones, aunque se considera erróneo el uso de la vía penal para defender tal derecho. Ante esto, ambas asociaciones queremos señalar la ineficacia y la lentitud de otras vías, como la contencioso administrativa, que suelen costar miles de euros de los contribuyentes.
Por último, consideramos este proceso como un logro ofrecido a la sociedad al haber defendido y difundido la obra del escritor Agustín de Foxá y la libertad de expresión frente a la ignorancia y el sectarismo.
A. C. Fernando III y A. C. Ademán
lunes, 30 de enero de 2012
ENTREVISTA A SÁNCHEZ DEL ÁGUILA EN ABC
Sevilla / José Manuel Sánchez del Águila, abogado y escritor
Es el abogado de la acusación particular de la asociación ADEMAN, que ha llevado a los Tribunales la prohibición de IU de un homenaje literario a Agustín de Foxá por «franquista, falangista y fascista»
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| El jurista e intelectual José Manuel Sánchez del Aguila |
—Al parecer la agencia de raiting de pureza democrática de IU le dio las tres «efes» a Foxá…

La toga literaria
jueves, 22 de diciembre de 2011
ÁLVARO CUNQUEIRO. CENTENARIO
Hace unos días recibí en mi buzón el nº 5-6 de la estupenda revista La Isla de Siltolá. En ella, una espléndida nómina de autores, encabezada por un poema inédito de Juan Ramón Jiménez, sin lugar a dudas uno de los mejores poetas que ha dado la lengua española en toda su historia.En sus páginas encontró refugio y acomodo el siguiente texto que escribí hace unos meses como homenaje a Álvaro Cunqueiro, otro grandísimo escritor de quien hoy se cumple el centenario de su nacimiento.
He querido esperar hasta hoy para colgarlo en esta ventana haciéndolo coincidir con la fecha de su nacimiento.
Maese Cunqueiro
En el mundo que por mío tengo, y en tanto natura me de fuerza y posibles para ello -favores ambos que espero disfrutar gozosamente durante luengos años-, pláceme confesar a tan singular y distinguida audiencia que no ha de faltar nunca cobija en el lecho ni plato a la mesa -que es como si fuera decir (y permítanle la licencia poética a este humilde relator) un lugar destacado en los estantes de mis libros más amados- para el fantasma de maese Cunqueiro, mozo que fue del hermoso lugar que dicen Mondoñedo, donde en el siglo pretérito, y en jornada de antevísperas de la Natividad del Señor, vino a nacer en familia boticaria -de lo que mucho presumía-, allá por la Mariña Central en la provincia de Lugo, serena y noble villa -distante algunas leguas de las indómitas aguas cantábricas y no lejos tampoco de sus también rebeldes primos astures-, a la que, en tiempos harto alejados del presente, le cupiera el honor de ser una de las siete capitales del Antiguo Reino de Galicia con su sede episcopal, su catedral con dos órganos, sus tejados de losa contra la lluvia y el viento y sus calles húmedas de piedra y niebla.
Término este mismo donde descansa por partida doble: su cuerpo mortal, en el Viejo Cementerio de san Lázaro, patrón de los pobres (aunque tampoco paréceme mal capitán para dar esperanza a los difuntos, que se levantó de su tumba tan pimpante y dispuesto en cuanto el nazareno se lo pidió); su efigie, en estatua sedente, mirando eterno, despejado de ánimo y libre ya y para siempre de infortunios terrenos, el discurrir de los días -ora calmos, ora atareados- en una plaza principal de la suya villa materna.
Vino a entregar su alma de hombre al Señor -camino ya de presumir de los setenta- el día en que cumple su paso anual febrerillo el loco, en el tiempo de los almendros florecidos, y en Vigo localidad, allí por donde dicen que la mar bravía -que está en el espíritu de esas aguas ser inquietas de por sí, y la inquietud, como es bien sabido de antiguo, turba el reposo, frunce el ceño y agria el carácter- se recostó mansamente para descansar un momento de su infinito ajetreo tras bajar, agotada de tanto naufragio y galerna desde el finis terrae, dejando marcados, agradecida por la calidez y hospitalidad gallegas, sus dedos de espuma en la tierra y disponiendo su huella salobre en forma de rías que dicen baixas, con meloso acento, por aquel verde noroeste.
Grande, a fuer de discreto, poeta, maese Cunqueiro, intitulado Álvaro en su nombre principal, y aun Mora por honor de madre, diose también a cultivar con ahínco y talento fuera de lo común ese otro género de las letras que dicen prosa, gracias a lo cual tuvo largos y fructíferos tratos con plumíferos y letraheridos de toda estirpe y condición que velaban las armas de la palabra en gacetillas y periódicos; y alguno de estos diarios, de nombre marinero y luminoso y venerable, maese pilotó durante años con mano firme e ilustrada.

No habrán de fatigarse tampoco mis ojos recorriendo, dulcemente demorados y en perpetuo asombro y arrobamiento, las innúmeras páginas salidas de su pluma de ave ligera en esas tardes lluviosas tan del gusto norteño; ni querrá mi seso escaso trancar sus puertas -antes al contrario, que ha de abrirlas presto y sin demora a su llamada, incluso a horas de poca honra para visitas y cumplidos- a las tan bellas y extraordinarias historias literatas -sembradas de pícaros y princesas, clérigos de aldea y damas viudas, sufrientes ganapanes y valerosos caballeros, embrujos y sirenas…- que ensoñaba, morriñoso y en dos lenguas, en su magín de galaico, de celta y de bretón.
Porque siempre me fue de gusto saber de los asuntos y fábulas de sus paisanos, de sus amoríos y melancolías, de sus lances e infortunios -que de ambos les acontecieron de sobra al correr de los siglos y de los que maese nos puso al corriente- mediante antiguos encantamientos y hechizos de mago o bruja.
Que era don Álvaro, aparte de “vago, fantástico y cordial”, como él mismo gustaba de decirse, letrado en muchos conocimientos -y con todos los compartía, que nunca fue egoísta de lo suyo- de heráldica y nigromancia, de cetrería y perfumes, de quincalleros y saltimbanquis, de obispos y sanadores, de cosas de tierra adentro y de los espíritus del aire y el agua, de la buena mesa y mejores caldos, de hierbas salutíferas y venenos de reptil…
Y de todo ello, y aun de gentes y leyendas y sucesos de más allá de tierras ignotas y océanos sin surcar todavía, estaba al tanto don Álvaro sobremanera, y muñirlo y contarlo como pocos sabrían también estaba en su gracia y en su don.
(“Y que lo más propio mío es sumar noticias que muestren lo vario que es el mundo, y lo ricamente, y con cuántas sorpresas, se puede almacenar la memoria humana”).
Asuntos todos éstos -y otros muchos que no cito en detalle por no hacerme de fastidio ni cansar en demasía al respetable- que medran a su antojo cual perrillos cimarrones, cual gatos monteses, por sus tan mentadas fábulas y aventuras, fuente, las más dellas, de asombro y gozo para los leídos, y también para los que no lo fueren por desgracia de cuna pobre, mas no se recatan en la atención y el respeto al que los cuentos dice, y son gustosos de escuchar.
Y puestos ya en decires y secretos, y antes ir acabando, he de confesar a usías -al abrigo amable de esta santa compaña, de esta lumbrecilla y este vinillo que parece vivo todavía, tal me agita la lengua y se me mueve por dentro buscando sus propicios rincones- que mi señor don Álvaro es de mi muy grande admiración, por su sapiencia de sabio humilde; que de humildes es compartir con extraños, como hago yo ahora mismamente con vuecencias siguiendo su ejemplo, y sin hacer gala de ello ni esperar favor o ventura alguna a cambio, los dones y saberes de que uno disponga.

Para que vayan ustedes abriendo boca en tanto yo abro la mía y doy cumplida cuenta del sustento, ahí, en esos pliegos que en vuestra mano tenéis, en esos humildes dípticos por mi mano transcritos -y seríame de gran agrado que ustedes los guardaran en recuerdo de esta jornada-, es fácil comprobar de cierto cuanto de mi maestro os he referido.
Y si de vuestro gusto es, y en vuestra voluntad está, otra jarra de rojo néctar para este cansado y demasiado hablador viajero sería festejada como merece, siéndome de gran desagrado que no brindaran y bebieran conmigo a la mayor gloria de mi señor Cunqueiro.
Que no quisiera yo andar en dimes y diretes ni en coplillas de ciego por mi tacañería de boca ni quedarme corto en alabanzas que de justicia son.
Elías Moro Cuéllar
extraído de El Juego de la Taba
miércoles, 21 de diciembre de 2011
UN POETA UNIVERSAL
Bajo el nombre de Ezra Pound late una de las más tenaces y prolongadas aventuras poéticas de la literatura norteamericana, o, mejor, de la literatura a secas, porque fue también poeta europeo y universal, y llevó a su obra los caudales de la poesía provenzal y la de los primeros poetas italianos, la épica del Cid, la mejor lírica amorosa latina, el aroma de cantos chinos milenarios, el pathos de las elegías anglosajonas... Y esto casi al tiempo que creaba movimientos como el imaginismo y el vorticismo, siguiendo esa divisa que todo aprendiz de poeta debería grabar en su cerebro: Make it new, que es “hazlo nuevo” pero también “renueva lo antiguo”. Fue además de desigual poeta con abundantes momentos geniales, un perspicacísimo crítico en una línea opuesta a la más conservadora de Eliot, y su ABC de la lectura, obsoleto y discutible en algunas páginas, aún encierra unas cuantas frases lapidarias, muy llenas de sentido, que ponen boca abajo muchas de las ideas preconcebidas que tuviéramos sobre lo que es la poesía. Pound publicó su primer libro en 1908, y al año siguiente publicó la primera edición de Personae, que más tarde acrecentaría con sucesivos títulos: Ripostes, Lustra, Cathay, Quia Pauper Amavi (que incluye su “Homenaje a Sexto Propercio”) y Hugh Selwyn Mauberley. Cada uno de esos libros que constituyen los afluentes citados, publicados completos en español hoy según su edición definitiva, merecería una reseña por separado, tales son sus variedades temáticas y estilísticas. Aquí sólo cabe recordar que encierran joyas como “En una estación de Metro”, “El árbol”, “Papiro” o “Despidiendo a un amigo”, todas ellas lecciones de intensidad y elipsis. También en los poemas largos, aprendido el monólogo dramático de su paisano en la muerte, Browning, brilla el proteico talento de Pound. Así, en “Cerca de Perigord”.
La traducción de Munárriz y Talens tiene el mérito de presentar la poesía de Pound de forma impecable, con hallazgos, pero sobre todo en el difícil Mauberley, donde el original tiene una rima que es instrumento de distanciamiento y causticidad, peca de falta de riesgo: no siempre se reconoce en ella la voz del poeta. Es respetable la decisión de no incluir introducción ni notas, pero lo cierto es que una y otras se echan en falta; al menos, un sucinto prólogo que colocara a esta obra en su contexto.
Con definición que dice mucho de su idea de que todas las edades son contemporáneas (noción que fue acogida por el culturalismo español, rendido ante el viejo poeta), Pound dijo una vez que la literatura es aquella noticia que permanece siendo noticia. Él mismo es hoy ambas cosas, pues Personae ha coincidido en las librerías con la tercera entrega de los Cantares completos, penúltima parte de la magna edición que Javier Coy, rescatando la fiel traducción de José Vázquez Amaral, viene publicando de la que durante décadas fue la gran obra en marcha de Pound, aquella en la que éste trató de escribir un gran poema épico sobre “la tribu humana”. El volumen abarca los cantares LXXII-LXXXIV, los conocidos como los “Cantares italianos” (sólo dos) y los “Cantares pisanos” (once), todos como es ya habitual profusamente anotados por Coy.
Los primeros fueron escritos por Pound en italiano tras la muerte de Marinetti, y constituyen la gran novedad de este volumen, pues hasta hace quince años no se incorporaron a las ediciones inglesas o norteamericanas, y faltaban por consiguiente de la legendaria de Vázquez Amaral impresa en Méjico. Ahora los vierten al español Laura Rovizzi y Juan José Coy Girón, y de uno, el LXXII, se ofrece además la traducción al inglés del propio Pound. Su temperatura profascista, que es alta, se convierte ya en hervor en el LXXIII, en el que se narra, y alaba, la venganza de una muchacha violada por soldados aliados.
Los segundos fueron comenzados en las más precarias de las condiciones por un Pound literalmente enjaulado a la intemperie. Para muchos están entre los mejores de todo el ciclo, y el destino, o esa forma suya a la que con ironía damos el nombre de justicia poética, quiso que mientras el poder judicial norteamericano condenaba a Pound a pasar años internado en un psiquiátrico “para criminales locos”, el poder legislativo, o un cuerpo nominalmente dependiente de él, la Biblioteca del Congreso, le concediera el Premio Bollingen de Poesía en su primera edición. Los “Cantares pisanos” mezclan a partes iguales los recuerdos de sus amigos (Ford Madox Ford, Yeats, Joyce, Hemingway, William Carlos Williams) con sus obsesiones acerca de la usura; sus alusiones laudatorias a los presidentes Jefferson y Adams, libres de este pecado, con sus imprecaciones contra Churchill, quien volvió al patrón oro en 1925.
La tragedia de la obra de Pound es que difícilmente ésta halla su sitio. Los escasos fascistas que quedan ven con simpatía su gesto a favor de Mussolini, pero no lo leen, porque no leen poesía, y menos la suya de los Cantos, donde las ideas que podrían aplaudir vienen expresadas en un lenguaje mestizo de idiomas, estilos, trasfondos culturales. Ni el propio Duce lo entendió nunca, y cuando una vez echó un vistazo a una página suya, ante los ideogramas chinos exclamó: Ma questo é divertente! Como si se hallara ante un prestidigitador de la palabra que sacara ocurrencias —chistes— de su chistera. Los izquierdistas militantes, más abiertos en lo literario, no le perdonan sus alocuciones de radio a favor del Eje y sus escritos por la paz (que para él era la no entrada de EE.UU. en la II Guerra Mundial). Y la inmensa mayoría, que está en medio, y tan lejos de las Musas siempre, ni ve con buenos ojos sus posiciones políticas ni las poéticas, pues ambas les parecen igualmente extravagantes, como haciendo bueno el refrán que vincula al poeta y al loco.
Una sentencia, tras doce años de reclusión, falló que Pound no era lo segundo. Personae y este tercer tomo de los Cantares (que conviene leer en voz alta en inglés para apreciar su música) refrendan que fue, si extraño a veces, un gran poeta.
Antonio Rivero Taravillo
(Reseña doble de las traducciones que se mencionan aparecida en el suplemento Culturas de Diario de Sevilla hace unos años y recogida, posteriormente, en mi libro Las líneas de otras manos, UNED y Consejería de Cultura de Melilla, 2009)
domingo, 27 de noviembre de 2011
UNA LUZ DE ESPERANZA 2011
Todas aquellas personas que deseen colaborar con nuestra asociación donando ropa o alimentos para su distribución a entidades benéficas sevillanas, juguetes para niños en situación desfavorecida o bien deseen compartir parte de su tiempo libre realizando trabajos voluntarios en comedores sociales a través de nuestra asociación, pueden ponerse en contacto con nosotros escribiendo al correo electrónico: noviembre1248@yahoo.es
Esperamos tu colaboración.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
PRESENTACIÓN DE "LA ECONOMÍA FINGIDA"
Ante un auditorio que completó el aforo de más de 250 localidades, el libro fue presentado por el economista y periodista sevillano Santiago Talaya y la Vicerectora de la Facultad de Económicas, Rocío Yñíguez los cuales glosaron, tanto la personalidad del autor, como el ensayo económico, éxito editorial del año en su género.
*(fotos de Javier Compás)
sábado, 15 de octubre de 2011
MANUEL HALCÓN VOLVIÓ AL ATENEO
domingo, 2 de octubre de 2011
ACTO LITERARIO POR MANUEL HALCÓN
A los dos años del veto municipal al homenaje literario que las asociaciones culturales Fernando III y Ademán organizaron al escritor Agustín de Foxá. Ambas asociaciones inauguran su curso cultural con un acto literario en el que se glosará la figura del escritor y académico sevillano Manuel Halcón. La intervención principal del acto correrá a cargo del abogado, historiador, genealogista y escritor, Fernando de Artacho.
Será el viernes 14 de Octubre a las 20:30 horas en el Excelentísimo Ateneo de Sevilla.
Os esperamos.
viernes, 20 de mayo de 2011
GESTAS HISTÓRICAS Y LITERARIAS
Abrió el acto el Director Gerente de la Fundación, Luis García de Tejada que cedió la palabra al profesor Jose Manuel Cansino quién glosó la brillante trayectoria del joven novelista ovetense.
A continuación fue Alfonso Arteseros quien, con profusión de datos históricos, ilustró con amenidad pero exhaustivamente la historia de la gesta de la División Azul.
Ignacio del Valle relató la historia de la trilogía del teniente Arturo Andrade resaltando la heroicidad de aquella gesta. También contó numerosas anécdotas del rodaje de la película, "Sangre en la nieve", que será estrenada próximamente en el Festival de Cine de San Sebastián.
El acto concluyó con un interesante debate donde el público intervino con preguntas y experiencias personales.
Madariaga y la División Azul
Cosas de la raza. Cosas del corazón. Cosas que solo es capaz de esclarecer el intrincado mundo de la sensibilidad. Vienen repatriados desde Rusia un contingente de soldados españoles de la División Azul. Entre ellos, utilizando identidad y uniformes de los compañeros que murieron, se cuelan de matute mujeres y hombres que huían del moho del martillo y los dientes de la hoz. Cuenta la anécdota el periodista Arteseros durante la presentación en la Fundación Madariaga del libro de Ignacio del Valle «El tiempo de los emperadores extraños», llevada al cine por Gerardo Herrero. El acto fue organizado por Ademán y Fernando III. Un nuevo pleno cultural de dos asociaciones empeñadas en mirar de frente a la historia para que no te vendan cuentos.
J. Félix Machuca.
ABC de Sevilla 21/05/2011

