viernes 17 de febrero de 2012

LAS CRÓNICAS DEL SOCHANTRE


El crítico gastronómico de ABC , Eusebio León, junto a Francisco Correal siguen atentamente las palabras de Aquilino Duque.

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Queimada. Una biografía. Una obra de teatro. Una edición de cuentos. Cunqueiro desanda el camino de Santiago para contar con una legión de seguidores en el sur.

El fervor que existe en Sevilla por Álvaro Cunqueiro (Mondoñedo, 1911-Vigo, 1981) es uno de esos misterios que verifica la existencia de las meigas. La semana pasada un grupo de incondicionales -lectores y gastrónomos: el lucense es autor de La cocina cristiana de Occidente- se reunieron en el Lar Gallego de Gonzalo Bilbao para recordarlo y leerlo.


El escritor y jurista Jose Manuel Sáchez del Aguila acompañado de su esposa. En segundo plano Jesús Mirón, agricultor y político junto al gastrónomo y periodista Fernando Huidobro.

Aquilino Duque tenía que elegir: o el homenaje a Cunqueiro, que en dos ocasiones, sin que llegara a fructificar la ofrenda, lo invitó a comer a sus lares, o la presentación de la biografía poética de José Manuel Caballero Bonald, el libro Entreguerras en cuyo bautismo literario participó el poeta y editor Jacobo Cortines.


Mientras se prepara la reconfortante queimada, el gran gaiteiro Antonio D. Fornella deleitó a los asistentes con música tradicional gallega.

Los amistosos novillos de Duque a tan cualificados amigos tenía una coherencia literaria: Caballero Bonald y Cortines formaban parte del jurado que en 2007 le dio a Manuel Gregorio González el premio Antonio Domínguez Ortiz de Biografías por la obra Don Álvaro Cunqueiro juglar sombrío. El autor la escribió sin haber puesto los pies en Galicia igual que el sujeto de la biografía ambientó en Bretaña Las crónicas del sochantre (premio de la Crítica en 1959) sin haber pisado esa región francesa en la que Benito Moreno, juglar de El Larguero, estuvo varios años de lector de español.


El escritor y genealogista Fernando de Artacho, el jurista Miguel Angel Loma y Antonio Brea, director teatral y escritor.


El salón del Lar Gallego lo presidían retratos de seis presidentes autonómicos: los de la Xunta Fernández Albor, Fraga Iribarne, Pérez Touriño y Núñez Feijóo y los de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán. Galería de armonía y concordia en estos tiempos en los que el Madrid no quiere que el Barça juegue la final de la Copa del Rey en el Bernabéu o que los Sánchez Vicario se tiran los trastos y las raquetas a la cabeza.


El escritor, traductor y poeta Antonio Rivero Taravillo durante su emocionante y sentida intervención.

La mesa la presidió Javier Compás, presidente del grupo literario Ademán, que leyó un texto enviado por teléfono móvil de Fernando Iwasaki. Si alguien sugiere en una cena bien regada con ribeiros de Ribadavia que va a proceder a la lectura de un relato, lo más normal es que produzca la hilaridad o el estupor de los comensales. Salvo que el relato sea Tristán García, una versión de Tristán e Isolda que leyó Antonio Rivero Taravillo del libro Las Historias Gallegas, recopilación de relatos que Álvaro Cunqueiro escribió para ser leídos en la radio.


Francisco Correal, escritor y periodista que recogió el acto para Diario de Sevilla junto a Aquilino Duque.

El título de ese libro es el mismo del montaje que se presentó en el teatro Central. Unas historias gallegas con textos seleccionados por Manuel Gregorio González e interpretados por Fernando Mansilla. Una propuesta de La Suite. Cunqueiro nació un 28-F del año del 23-F. El fervor sevillano por su obra supera a autores gallegos más mediáticos: a Valle-Inclán, amigo de Juan Belmonte, padre literario de Max Extrella, personaje inspirado en el poeta sevillano Alejandro Sawa; a Camilo José Cela, Nobel de Literatura en 1989, pregonero del Verdeo en Arahal, de la feria del Libro de Castilleja; o a Gonzalo Torrente Ballester, inmortalizado por la cámara de Juantxu Rodríguez en esa foto de intercambio de bastones con Jorge Luis Borges en la terraza del hotel Doña María.


Aquilino Duque durante su exposición bajo la atenta mirada del escritor, crítico gastronómico de El Correo de Andalucía y enólogo Javier Compás y el periodista y escritor Francisco Correal.

Cunqueiro se agiganta entre minorías. Néstor Luján escribió que Las crónicas del sochantre fue premiado pese a ser el libro menos vendido de los aspirantes al galardón. Un gaitero le puso colofón al enjundioso cenáculo.

FRANCISCO CORREAL
Diario de Sevilla 15/02/2012

Nota bene. Donde dice "Cunqueiro nació un 28-F del año del 23-F" debe decir "Cunqueiro murió, etc." Para que la velada fuera perfecta, coincidió con la fausta noticia de la absolución de la funcionaria municipal que hizo posible que el acto de homenaje a Foxá se celebrara bajo los luceros, como correspondía. Como oficiante en el acto y al tener noticia de su procesamiento, dije que sólo podría yo comparecer como testigo de descargo, pues gracias a ella tuvo el acto un eco local, provincial, regional y nacional que de lo contrario no hubiese tenido. Aquí paz y después gloria.

*extraído de Viñamarina, blog de D. Aquilino Duque.

ENTREVISTA EN ABC A ÁNGEL BORDAS

Sevilla / la última de... Ángel Bordas, abogado

A Medrano no se le hizo ningún juicio paralelo. Sí se criticó su desconocimiento


Pese a su juventud ya conoce los pliegues de la toga de la Justicia como si fuera un veterano. Ha sido abogado de la acusación de la Asociación Cultural Fernando III en el caso Foxá


—Parece que la sentencia del caso Foxá deja a todas las partes conformes ¿no?

—Recoge una absolución penal pero lleva implícita una condena moral. A ningún cliente mío le gustaría que la sentencia recogiera que es un ignorante.

—En su cuenta de resultados particular cómo consigna la sentencia del tribunal: como un caso ganado, perdido, empatado…

—Ganado.

—Pero la señora Medrano ha salido absuelta…

—Si, salió absuelta. Pero aquí lo que se denunció es que prohibió un acto cultural por considerarlo político. Así lo defendieron políticamente en la calle. En los tribunales mantuvieron lo contrario.

—Es posible que, a partir de esta sentencia, este tipo de decisiones municipales se tomen con mayor fundamento…

—Espero que no se vuelva a repetir nunca más aunque los políticos, como no quieren aprender, es posible que reincidan. Yo les pediría que se informaran antes de tomar decisiones como las que comentamos.

—Incluso consultando la wikipedia…

—Incluso consultando la wikipedia.

—La señora Medrano, públicamente, ha declarado que hasta su paso por los tribunales, fue sometida a un juicio previo en algunos sectores.

—Nunca hubo un juicio paralelo. Lo que sí se criticó fue su escasa formación como recoge la sentencia.

—¿Cómo entiende el apoyo dado a Medrano por los suyos en la puerta del tribunal el día del juicio?

—Como una muestra del talante de cierta izquierda que nunca ve la viga en su ojo.

—No acabo de entender las razones de Medrano para que nadie opinara sobre su apresurada y desacertada decisión municipal…

—Mire, una señora que declaró que no conocía literariamente a Foxá y que se amedrentó ante las presiones de sus propios cachorros, deja mucho que desear para desempeñar una tarea pública.

—¿Cree usted que la señora Medrano pone en tela de juicio la libertad de opinión y expresión pensando de esa forma?

—Nadie entiende lo que hizo. Ni siquiera la propia jueza que la ha juzgado.

—¿Qué parte del juicio a la señora Medrano no se le olvidará?

—Me quedo con la declaración ante la jueza Mercedes Alaya, en el proceso de Instrucción, donde las manos de la acusada sudaban nerviosamente.

—¿Hubiera defendido usted a la señora Medrano en un tribunal?

—Por supuesto que si. Creo en la Justicia y en el Derecho a la defensa.

—Hablando de Justicia. ¿Qué piensa sobre la Ciudad de la Justicia? ¿La verá hecha o ni tan siquiera la maqueta?

—Tengo esperanzas de verla construida. Pero se también que los recortes llegarán a Justicia. Ese edificio es imprescindible.

—¿Y sobre la deuda de la consejería de Justicia al colegio de Abogados por impagos de los trabajos de Oficio?

—Es una vergüenza y es impresentable el prorrateo con el que nos intentan ir abonando esos débitos. Creo que el de abogados es un colectivo demasiado pasivo.

—Un compañero suyo, abogado, me decía hace unas semanas, que habría que hacerle un monumento a la compañera que defendió de oficio a Miguel Carcaño, porque nadie quería esa patata tan caliente…

—Los que creemos en la Justicia gratuita y creemos en el Derecho de defensa, sabemos que nos ha hecho un gran favor al colectivo.

—¿Usted hubiera aceptado esa defensa?

—Sí, por supuesto. Y también hubiera hecho todo lo posible para convencerlo de que dijera dónde está el cuerpo de Marta del Castillo.

—¿Por qé no lo hizo su abogada defensora?

—Supongo que lo habrá intentado.

—¿Sigue siendo la sentencia del caso Marta del Castillo un trabajo técnicamente intachable?

—In dubio pro reo. Aunque tengo mis dudas con la instrucción policial.

—¿Qué le parece la decisión de la Fiscalía de recurrir ante el Supremo la sentencia del caso Marta del Castillo?

—La Fiscalía nos tiene a muchos descontentos. Y no solo en este caso, sino en la prescripción de Garzón, la causa del franquismo. No hay un criterio uniforme. Y eso perjudica a la administración de Justicia.

Reformar la Justicia

lunes 13 de febrero de 2012

ANTE LA SENTENCIA DEL CASO FOXÁ

Las asociaciones culturales Fernando III y Ademán, ante la sentencia dictada en el llamado “caso Foxá”, queremos recalcar una vez más nuestro respeto y acatamiento de las decisiones de los tribunales, aunque no compartamos algunas, respetamos y confiamos en nuestro sistema judicial democrático.

Nos alegramos de que en la sentencia se considere la decisión que en su día tomó la concejal Medrano, como “apresurada, desacertada e inmotivada”, quedando probado que no se informó sobre el carácter cultural del acto ni sobre las asociaciones convocantes, y que sus declaraciones posteriores fueron “poco afortunadas con respecto a la incompatibilidad del acto con la Ley de Memoria Histórica”.

Además no se niega que la acusada haya podido vulnerar un derecho de las asociaciones, aunque se considera erróneo el uso de la vía penal para defender tal derecho. Ante esto, ambas asociaciones queremos señalar la ineficacia y la lentitud de otras vías, como la contencioso administrativa, que suelen costar miles de euros de los contribuyentes.

Por último, consideramos este proceso como un logro ofrecido a la sociedad al haber defendido y difundido la obra del escritor Agustín de Foxá y la libertad de expresión frente a la ignorancia y el sectarismo.

A. C. Fernando III y A. C. Ademán

lunes 30 de enero de 2012

ENTREVISTA A SÁNCHEZ DEL ÁGUILA EN ABC

Sevilla / José Manuel Sánchez del Águila, abogado y escritor


Es el abogado de la acusación particular de la asociación ADEMAN, que ha llevado a los Tribunales la prohibición de IU de un homenaje literario a Agustín de Foxá por «franquista, falangista y fascista»


«La defensora de Carcaño nos quitó un lastre a los abogados de oficio»
El jurista e intelectual José Manuel Sánchez del Aguila


—Al parecer la agencia de raiting de pureza democrática de IU le dio las tres «efes» a Foxá…
—Los comunistas ya lo venían persiguiendo desde su misión poética por Suramérica, amenazado de muerte. Y ahora desde su campamento en Sevilla, ya hemos visto, in memoriam…

—¿Sabe usted quién es Agustín de Foxá?
—Leí su novela de «Corte a checa» cuando tenía 18 años, quitándole horas al estudio nocturno. Era un libro que encontré en casa de mis padres publicado, precisamente, por Prensa Española.

—¿Cómo calificaría su obra literaria?
—Excelente. Pero sin duda su obra cimera es la que le he citado. Recuerdo que hace unos años Francisco Umbral me confesó que esta es la novela que a él le hubiera gustado escribir de la guerra civil, aunque de otro signo, claro.

—Es curioso, pero parece que ahora, en el ámbito municipal de IU, donde se produjo la prohibición del acto, nadie sabe nada de Agustín de Foxá.
—Dijeron que sabían lo que les interesaba, que si diplomático fascista, etc. Con mirar Wikipedia habrían sabido de inmediato que era un excelente poeta y escritor.

—Algunos dicen que era falangista otros que era un aristócrata bon vivant que solo se ponía cara al sol en las playas de la Costa Brava.
—Yo creo que nunca fue falangista. Otra cosa es su devoción por José Antonio y por la estética de aquel movimiento. Eso le llevó a participar en la creación del Cara al Sol.

—En su vida profesional, tan dilatada, habrá llevado casos de todo tipo. Pero tengo entendido que fue usted abogado defensor del señor Mellet en el caso Mercasevilla. ¿Es así?
—Así es. Unos compañeros le dieron mi nombre y acudíó a mí para que lo defendiese.

—¿Por qué no siguió con su defensa?
—Sencillamente hubo cordiales discrepancias con la estrategia de defensa. Ya no soy su abogado pero espero lo mejor para él.

—Permítame que insista: ¿cuáles fueron aquellas cordiales discrepancias? ¿Se pueden saber?
—Quizás algún día se lo cuente. No olvide que él es abogado en activo.

—¿En conciencia un abogado debe seguir defendiendo a su cliente pese a estar convencido de su culpabilidad?
—Eso siempre. El derecho de defensa es sagrado. La abogacía es una especie de sacerdocio y el que no entienda esto debe quitarse la toga.

—O sea, que llegado el momento y si la cosa rueda así usted defendería a Torrijos…
—(Risas) No creo que lo defendiera salvo que me tocara de oficio.

—Le hago esta pregunta no por el caso Mellet. Sino por sus compañeros que han defendido, excelentemente por otra parte, a los protagonistas del caso Marta del Castillo.
—Yo en esto no tengo más remedio que mostrar mi admiración por una abogada, Paloma, que acogió de oficio la defensa del principal implicado, quitándonos ese lastre a los demás. Para que le den la Raimundo de Peñafort, vamos.

—¿Cómo está la Justicia en España?
—Terrible: caótica, muy lenta y, a veces, caprichosa e inexplicable.

—El lunes se echaron en Sevilla cuarenta mil personas para apoyar a los padres de Marta en la petición de una Justicia justa. ¿Fue usted?
—Claro que no. La Justicia no se pide en la calle sino en los tribunales.

—Es difícil hoy que un partido político pueda movilizar a cuarenta mil personas para respaldar un programa. ¿Qué cree usted que está pidiendo la gente?
—Los manifestantes estarían indignados porque la Justicia no respondió a sus expectativas. Pero pedían lo que muchos pedimos: un contundente cambio legislativo.

—¿Le puedo preguntar que se dijo a sí mismo cuando conoció la sentencia de Carcaño y del resto de la pandilla?
—Me sentí defraudado, imagino que como todos, pero luego leí la sentencia y vi que los jueces hicieron un esfuerzo técnico intenso por defender la presunción de inocencia. Y eso es admirable.

—La fiscalía sevillana ha recurrido la sentencia por «inadecuada». Tanta gente en la calle abruma, ¿no?
—No creo que eso haya influido en esa decisión.



La toga literaria

Bajo la toga de este abogado de 54 años se esconde un escritor. Un escritor que ha publicado, con el respaldo del público, libros de relatos como "Ropa vieja" o "Recuerdos de un olvido", que se lo editó Bernardo Carande, el hijo del gran historiador de sevillana adopción. A Romero Murube le agradece la mejor definición definición de Sevilla: "Sevilla no existe, es un embrujo de luz". Y a los sevillanitos le increpa, con educación, que lo borraran del mundo de la Semana Santa. Es un sevillano que encuentra a su ciudad en la placita de Santa Marta, en la trasera de San Marcos y en la principesca figura de la Giralda. Los amigos le animan a que escriba más. Pero la Ley, se puede decir, le roba casi todo su tiempo. Y no deja que aflore el escritor que espera bajo la toga.

jueves 22 de diciembre de 2011

SÁBADO FERNANDINO CON ENTREGA DE ALIMENTOS

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ÁLVARO CUNQUEIRO. CENTENARIO

Hace unos días recibí en mi buzón el nº 5-6 de la estupenda revista La Isla de Siltolá. En ella, una espléndida nómina de autores, encabezada por un poema inédito de Juan Ramón Jiménez, sin lugar a dudas uno de los mejores poetas que ha dado la lengua española en toda su historia.

En sus páginas encontró refugio y acomodo el siguiente texto que escribí hace unos meses como homenaje a Álvaro Cunqueiro, otro grandísimo escritor de quien hoy se cumple el centenario de su nacimiento.

He querido esperar hasta hoy para colgarlo en esta ventana haciéndolo coincidir con la fecha de su nacimiento.

Poeta y fabulador, articulista y gastrónomo, Cunqueiro ha sido, también sin duda para quien esto suscribe, uno de los nombres imprescindibles del siglo pasado en nuestra literatura.

Maese Cunqueiro

En el mundo que por mío tengo, y en tanto natura me de fuerza y posibles para ello -favores ambos que espero disfrutar gozosamente durante luengos años-, pláceme confesar a tan singular y distinguida audiencia que no ha de faltar nunca cobija en el lecho ni plato a la mesa -que es como si fuera decir (y permítanle la licencia poética a este humilde relator) un lugar destacado en los estantes de mis libros más amados- para el fantasma de maese Cunqueiro, mozo que fue del hermoso lugar que dicen Mondoñedo, donde en el siglo pretérito, y en jornada de antevísperas de la Natividad del Señor, vino a nacer en familia boticaria -de lo que mucho presumía-, allá por la Mariña Central en la provincia de Lugo, serena y noble villa -distante algunas leguas de las indómitas aguas cantábricas y no lejos tampoco de sus también rebeldes primos astures-, a la que, en tiempos harto alejados del presente, le cupiera el honor de ser una de las siete capitales del Antiguo Reino de Galicia con su sede episcopal, su catedral con dos órganos, sus tejados de losa contra la lluvia y el viento y sus calles húmedas de piedra y niebla.

Término este mismo donde descansa por partida doble: su cuerpo mortal, en el Viejo Cementerio de san Lázaro, patrón de los pobres (aunque tampoco paréceme mal capitán para dar esperanza a los difuntos, que se levantó de su tumba tan pimpante y dispuesto en cuanto el nazareno se lo pidió); su efigie, en estatua sedente, mirando eterno, despejado de ánimo y libre ya y para siempre de infortunios terrenos, el discurrir de los días -ora calmos, ora atareados- en una plaza principal de la suya villa materna.

Vino a entregar su alma de hombre al Señor -camino ya de presumir de los setenta- el día en que cumple su paso anual febrerillo el loco, en el tiempo de los almendros florecidos, y en Vigo localidad, allí por donde dicen que la mar bravía -que está en el espíritu de esas aguas ser inquietas de por sí, y la inquietud, como es bien sabido de antiguo, turba el reposo, frunce el ceño y agria el carácter- se recostó mansamente para descansar un momento de su infinito ajetreo tras bajar, agotada de tanto naufragio y galerna desde el finis terrae, dejando marcados, agradecida por la calidez y hospitalidad gallegas, sus dedos de espuma en la tierra y disponiendo su huella salobre en forma de rías que dicen baixas, con meloso acento, por aquel verde noroeste.

Grande, a fuer de discreto, poeta, maese Cunqueiro, intitulado Álvaro en su nombre principal, y aun Mora por honor de madre, diose también a cultivar con ahínco y talento fuera de lo común ese otro género de las letras que dicen prosa, gracias a lo cual tuvo largos y fructíferos tratos con plumíferos y letraheridos de toda estirpe y condición que velaban las armas de la palabra en gacetillas y periódicos; y alguno de estos diarios, de nombre marinero y luminoso y venerable, maese pilotó durante años con mano firme e ilustrada.



No habrán de fatigarse tampoco mis ojos recorriendo, dulcemente demorados y en perpetuo asombro y arrobamiento, las innúmeras páginas salidas de su pluma de ave ligera en esas tardes lluviosas tan del gusto norteño; ni querrá mi seso escaso trancar sus puertas -antes al contrario, que ha de abrirlas presto y sin demora a su llamada, incluso a horas de poca honra para visitas y cumplidos- a las tan bellas y extraordinarias historias literatas -sembradas de pícaros y princesas, clérigos de aldea y damas viudas, sufrientes ganapanes y valerosos caballeros, embrujos y sirenas…- que ensoñaba, morriñoso y en dos lenguas, en su magín de galaico, de celta y de bretón.

Porque siempre me fue de gusto saber de los asuntos y fábulas de sus paisanos, de sus amoríos y melancolías, de sus lances e infortunios -que de ambos les acontecieron de sobra al correr de los siglos y de los que maese nos puso al corriente- mediante antiguos encantamientos y hechizos de mago o bruja.

Que era don Álvaro, aparte de “vago, fantástico y cordial”, como él mismo gustaba de decirse, letrado en muchos conocimientos -y con todos los compartía, que nunca fue egoísta de lo suyo- de heráldica y nigromancia, de cetrería y perfumes, de quincalleros y saltimbanquis, de obispos y sanadores, de cosas de tierra adentro y de los espíritus del aire y el agua, de la buena mesa y mejores caldos, de hierbas salutíferas y venenos de reptil…

Y de todo ello, y aun de gentes y leyendas y sucesos de más allá de tierras ignotas y océanos sin surcar todavía, estaba al tanto don Álvaro sobremanera, y muñirlo y contarlo como pocos sabrían también estaba en su gracia y en su don.

(“Y que lo más propio mío es sumar noticias que muestren lo vario que es el mundo, y lo ricamente, y con cuántas sorpresas, se puede almacenar la memoria humana”).

Asuntos todos éstos -y otros muchos que no cito en detalle por no hacerme de fastidio ni cansar en demasía al respetable- que medran a su antojo cual perrillos cimarrones, cual gatos monteses, por sus tan mentadas fábulas y aventuras, fuente, las más dellas, de asombro y gozo para los leídos, y también para los que no lo fueren por desgracia de cuna pobre, mas no se recatan en la atención y el respeto al que los cuentos dice, y son gustosos de escuchar.

Y puestos ya en decires y secretos, y antes ir acabando, he de confesar a usías -al abrigo amable de esta santa compaña, de esta lumbrecilla y este vinillo que parece vivo todavía, tal me agita la lengua y se me mueve por dentro buscando sus propicios rincones- que mi señor don Álvaro es de mi muy grande admiración, por su sapiencia de sabio humilde; que de humildes es compartir con extraños, como hago yo ahora mismamente con vuecencias siguiendo su ejemplo, y sin hacer gala de ello ni esperar favor o ventura alguna a cambio, los dones y saberes de que uno disponga.


Y ahora, discúlpenme, señores, la pausa, pues he de hacer cumplido honor a las viandas que me esperan, y que con tanto tino y acierto -la presencia del plato así lo atestigua- la dulce mesonera ha preparado y acercado hasta esta mesa, el Señor bendiga sus manos hospitalarias y hacendosas. Porque es de ley, y nuestra naturaleza así nos lo demanda sin faltar ni un día, darle al cuerpo sólido alimento y líquidos amables, y callar la parla de cuando en cuando.

Para que vayan ustedes abriendo boca en tanto yo abro la mía y doy cumplida cuenta del sustento, ahí, en esos pliegos que en vuestra mano tenéis, en esos humildes dípticos por mi mano transcritos -y seríame de gran agrado que ustedes los guardaran en recuerdo de esta jornada-, es fácil comprobar de cierto cuanto de mi maestro os he referido.

Y si de vuestro gusto es, y en vuestra voluntad está, otra jarra de rojo néctar para este cansado y demasiado hablador viajero sería festejada como merece, siéndome de gran desagrado que no brindaran y bebieran conmigo a la mayor gloria de mi señor Cunqueiro.

Que no quisiera yo andar en dimes y diretes ni en coplillas de ciego por mi tacañería de boca ni quedarme corto en alabanzas que de justicia son.



Elías Moro Cuéllar
extraído de El Juego de la Taba

miércoles 21 de diciembre de 2011

A TODOS

UN POETA UNIVERSAL

Bajo el nombre de Ezra Pound late una de las más tenaces y prolongadas aventuras poéticas de la literatura norteamericana, o, mejor, de la literatura a secas, porque fue también poeta europeo y universal, y llevó a su obra los caudales de la poesía provenzal y la de los primeros poetas italianos, la épica del Cid, la mejor lírica amorosa latina, el aroma de cantos chinos milenarios, el pathos de las elegías anglosajonas... Y esto casi al tiempo que creaba movimientos como el imaginismo y el vorticismo, siguiendo esa divisa que todo aprendiz de poeta debería grabar en su cerebro: Make it new, que es “hazlo nuevo” pero también “renueva lo antiguo”. Fue además de desigual poeta con abundantes momentos geniales, un perspicacísimo crítico en una línea opuesta a la más conservadora de Eliot, y su ABC de la lectura, obsoleto y discutible en algunas páginas, aún encierra unas cuantas frases lapidarias, muy llenas de sentido, que ponen boca abajo muchas de las ideas preconcebidas que tuviéramos sobre lo que es la poesía.

Pound publicó su primer libro en 1908, y al año siguiente publicó la primera edición de Personae, que más tarde acrecentaría con sucesivos títulos: Ripostes, Lustra, Cathay, Quia Pauper Amavi (que incluye su “Homenaje a Sexto Propercio”) y Hugh Selwyn Mauberley. Cada uno de esos libros que constituyen los afluentes citados, publicados completos en español hoy según su edición definitiva, merecería una reseña por separado, tales son sus variedades temáticas y estilísticas. Aquí sólo cabe recordar que encierran joyas como “En una estación de Metro”, “El árbol”, “Papiro” o “Despidiendo a un amigo”, todas ellas lecciones de intensidad y elipsis. También en los poemas largos, aprendido el monólogo dramático de su paisano en la muerte, Browning, brilla el proteico talento de Pound. Así, en “Cerca de Perigord”.

La traducción de Munárriz y Talens tiene el mérito de presentar la poesía de Pound de forma impecable, con hallazgos, pero sobre todo en el difícil Mauberley, donde el original tiene una rima que es instrumento de distanciamiento y causticidad, peca de falta de riesgo: no siempre se reconoce en ella la voz del poeta. Es respetable la decisión de no incluir introducción ni notas, pero lo cierto es que una y otras se echan en falta; al menos, un sucinto prólogo que colocara a esta obra en su contexto.

Con definición que dice mucho de su idea de que todas las edades son contemporáneas (noción que fue acogida por el culturalismo español, rendido ante el viejo poeta), Pound dijo una vez que la literatura es aquella noticia que permanece siendo noticia. Él mismo es hoy ambas cosas, pues Personae ha coincidido en las librerías con la tercera entrega de los Cantares completos, penúltima parte de la magna edición que Javier Coy, rescatando la fiel traducción de José Vázquez Amaral, viene publicando de la que durante décadas fue la gran obra en marcha de Pound, aquella en la que éste trató de escribir un gran poema épico sobre “la tribu humana”. El volumen abarca los cantares LXXII-LXXXIV, los conocidos como los “Cantares italianos” (sólo dos) y los “Cantares pisanos” (once), todos como es ya habitual profusamente anotados por Coy.

Los primeros fueron escritos por Pound en italiano tras la muerte de Marinetti, y constituyen la gran novedad de este volumen, pues hasta hace quince años no se incorporaron a las ediciones inglesas o norteamericanas, y faltaban por consiguiente de la legendaria de Vázquez Amaral impresa en Méjico. Ahora los vierten al español Laura Rovizzi y Juan José Coy Girón, y de uno, el LXXII, se ofrece además la traducción al inglés del propio Pound. Su temperatura profascista, que es alta, se convierte ya en hervor en el LXXIII, en el que se narra, y alaba, la venganza de una muchacha violada por soldados aliados.

Los segundos fueron comenzados en las más precarias de las condiciones por un Pound literalmente enjaulado a la intemperie. Para muchos están entre los mejores de todo el ciclo, y el destino, o esa forma suya a la que con ironía damos el nombre de justicia poética, quiso que mientras el poder judicial norteamericano condenaba a Pound a pasar años internado en un psiquiátrico “para criminales locos”, el poder legislativo, o un cuerpo nominalmente dependiente de él, la Biblioteca del Congreso, le concediera el Premio Bollingen de Poesía en su primera edición. Los “Cantares pisanos” mezclan a partes iguales los recuerdos de sus amigos (Ford Madox Ford, Yeats, Joyce, Hemingway, William Carlos Williams) con sus obsesiones acerca de la usura; sus alusiones laudatorias a los presidentes Jefferson y Adams, libres de este pecado, con sus imprecaciones contra Churchill, quien volvió al patrón oro en 1925.

La tragedia de la obra de Pound es que difícilmente ésta halla su sitio. Los escasos fascistas que quedan ven con simpatía su gesto a favor de Mussolini, pero no lo leen, porque no leen poesía, y menos la suya de los Cantos, donde las ideas que podrían aplaudir vienen expresadas en un lenguaje mestizo de idiomas, estilos, trasfondos culturales. Ni el propio Duce lo entendió nunca, y cuando una vez echó un vistazo a una página suya, ante los ideogramas chinos exclamó: Ma questo é divertente! Como si se hallara ante un prestidigitador de la palabra que sacara ocurrencias —chistes— de su chistera. Los izquierdistas militantes, más abiertos en lo literario, no le perdonan sus alocuciones de radio a favor del Eje y sus escritos por la paz (que para él era la no entrada de EE.UU. en la II Guerra Mundial). Y la inmensa mayoría, que está en medio, y tan lejos de las Musas siempre, ni ve con buenos ojos sus posiciones políticas ni las poéticas, pues ambas les parecen igualmente extravagantes, como haciendo bueno el refrán que vincula al poeta y al loco.

Una sentencia, tras doce años de reclusión, falló que Pound no era lo segundo. Personae y este tercer tomo de los Cantares (que conviene leer en voz alta en inglés para apreciar su música) refrendan que fue, si extraño a veces, un gran poeta.

Antonio Rivero Taravillo

(Reseña doble de las traducciones que se mencionan aparecida en el suplemento Culturas de Diario de Sevilla hace unos años y recogida, posteriormente, en mi libro Las líneas de otras manos, UNED y Consejería de Cultura de Melilla, 2009)

domingo 27 de noviembre de 2011

UNA LUZ DE ESPERANZA 2011


Como cada año con la inminente llegada del invierno la Asociación Cultural Fernando III inicia su campaña solidaria UNA LUZ DE ESPERANZA; Con la colaboración de diversos colectivos y organizaciones de promoción social y de ayuda a los más necesitados de la provincia de Sevilla, nuestra asociación impulsará varias iniciativas solidarias con la participación activa de socios y voluntarios.

Todas aquellas personas que deseen colaborar con nuestra asociación donando ropa o alimentos para su distribución a entidades benéficas sevillanas, juguetes para niños en situación desfavorecida o bien deseen compartir parte de su tiempo libre realizando trabajos voluntarios en comedores sociales a través de nuestra asociación, pueden ponerse en contacto con nosotros escribiendo al correo electrónico: noviembre1248@yahoo.es

Esperamos tu colaboración.

miércoles 16 de noviembre de 2011

PRESENTACIÓN DE "LA ECONOMÍA FINGIDA"

Organizado por la editorial Paréntesis, tuvo lugar en el auditorio principal de la Fundación Cruzcampo presidido por su presidente Julio Cuesta la esperada presentación del libro La Economía Fingida del profesor de la Universidad de Sevilla, Jose Manuel Candino Muñoz-Repiso.


Ante un auditorio que completó el aforo de más de 250 localidades, el libro fue presentado por el economista y periodista sevillano Santiago Talaya y la Vicerectora de la Facultad de Económicas, Rocío Yñíguez los cuales glosaron, tanto la personalidad del autor, como el ensayo económico, éxito editorial del año en su género.



Posteriormente tomó la palabra el joven Profesor, pronunciando un lúcido análisis de la situación económica y por ende de la sociedad española actual que mantuvo al auditorio sugestionado hasta el final de su exposición rompiendo este silencio en una ovación atronadora. Al finalizar el acto la Fundación ofreció un ágape que se alargó en la noche con numerosos corrillos y tertulias que no paraban de comentar tanto el interés del libro como la preocupante deriva que arrastra a la Nación.


De izquierda a derecha: Santiago Talaya, José Manuel Cansino, Julio Cuesta y Rocío Yñíguez

*(fotos de Javier Compás)

sábado 15 de octubre de 2011

MANUEL HALCÓN VOLVIÓ AL ATENEO

El viernes 14 de Octubre por la tarde Sevilla seguía disfrutando de un tardo verano metido en el Otoño, el tibio atardecer invitaba más al paseo que a estar bajo techo, no obstante el salón de actos del Excelentísimo Ateneo de Sevilla casi se llenó de público para asistir al acto literario que, en torno a la figura del escritor sevillano Manuel Halcón, había organizado la Asociación Cultural Ademán junto con la Asociación Cultural Fernando III.

Mesa del acto con León, Cruz Giraldez y de Artacho.

El acto servía como apertura del curso académico de las Asociaciones, que siguen empeñadas en la recuperación y puesta en valor de grandes personajes del panorama cultural sevillano y español que, a través de los años, han visto inmerecidamente lastrada su memoria, sometida muchas veces al capricho de modas políticas y literarias.

Eusebio León, de la Junta Directiva de Ademán, presentó y moderó el acto, dando la bienvenida a los presentes y haciendo una brillante apertura del debate, con una reseña de los dos ponentes que hablaron a continuación y un recuerdo a la censura, de la que ahora se cumplen dos años, del brillantísimo acto organizado como recuerdo literario al escritor y periodista de ABC Agustín de Foxá.

Eusebio León, presentador y moderador del acto.

Tras la presentación, el escritor y genealogísta Fernando de Artacho, recorrió la vida de Halcón, trufando su intervención con jugosas anécdotas de la vida del aristócrata literato.

El escritor, historiador y genealogísta Fernando de Artacho.

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Seguidamente, el profesor Cruz Giraldez, glosó de manera brillante la figura literaria y las obras de Halcón, haciendo de nuevo hincapié en el injusto olvido que sufrió a partir de su adhesión abierta a la monarquía española en pleno franquismo.

El profesor Miguel Cruz Giraldez durante su intervención.

Tras la intervención de los ponentes se abrió el debate con el público, destacando la intervención de, entre otros asistentes, el reconocido periodista Félix Machuca. Precisamente entre el público asistente había varios representantes de la prensa local que recogieron los pormenores del acto.

Salón de actos del Exmo. Ateneo de Sevilla.

domingo 2 de octubre de 2011

ACTO LITERARIO POR MANUEL HALCÓN


(pincha en la imagen para agrandarla)


A los dos años del veto municipal al homenaje literario que las asociaciones culturales Fernando III y Ademán organizaron al escritor Agustín de Foxá. Ambas asociaciones inauguran su curso cultural con un acto literario en el que se glosará la figura del escritor y académico sevillano Manuel Halcón. La intervención principal del acto correrá a cargo del abogado, historiador, genealogista y escritor, Fernando de Artacho.

Será el viernes 14 de Octubre a las 20:30 horas en el Excelentísimo Ateneo de Sevilla.

Os esperamos.

viernes 20 de mayo de 2011

GESTAS HISTÓRICAS Y LITERARIAS

Con un lleno absoluto, a pesar de las inclemencias del tiempo, transcurrió en el magnífico salón principal de la Fundación Valentín de Madariaga el acto de presentación de la novela "El tiempo de los emperadores extraños" del escritor ovetense Ignacio del Valle a cargo del periodista Alfonso Arteseros.

Abrió el acto el Director Gerente de la Fundación, Luis García de Tejada que cedió la palabra al profesor Jose Manuel Cansino quién glosó la brillante trayectoria del joven novelista ovetense.

A continuación fue Alfonso Arteseros quien, con profusión de datos históricos, ilustró con amenidad pero exhaustivamente la historia de la gesta de la División Azul.

Ignacio del Valle relató la historia de la trilogía del teniente Arturo Andrade resaltando la heroicidad de aquella gesta. También contó numerosas anécdotas del rodaje de la película, "Sangre en la nieve", que será estrenada próximamente en el Festival de Cine de San Sebastián.

El acto concluyó con un interesante debate donde el público intervino con preguntas y experiencias personales.






Madariaga y la División Azul

Cosas de la raza. Cosas del corazón. Cosas que solo es capaz de esclarecer el intrincado mundo de la sensibilidad. Vienen repatriados desde Rusia un contingente de soldados españoles de la División Azul. Entre ellos, utilizando identidad y uniformes de los compañeros que murieron, se cuelan de matute mujeres y hombres que huían del moho del martillo y los dientes de la hoz. Cuenta la anécdota el periodista Arteseros durante la presentación en la Fundación Madariaga del libro de Ignacio del Valle «El tiempo de los emperadores extraños», llevada al cine por Gerardo Herrero. El acto fue organizado por Ademán y Fernando III. Un nuevo pleno cultural de dos asociaciones empeñadas en mirar de frente a la historia para que no te vendan cuentos.

J. Félix Machuca.

ABC de Sevilla 21/05/2011

ROMA CIUDAD ETERNA