martes, 17 de agosto de 2010

FERNANDO III TAMBIÉN EN PALENCIA


La A.C.T. Fernando III el Santo celebró el último fin de semana de mayo la festividad de San Fernando con la tradicional misa en la capilla de San Fernando de la Catedral palentina. Además se celebró una cena de hermandad en la que participaron gran parte de sus socios, así como nuevos simpatizantes de la Asociación.

Durante la cena, se recordó todo lo hecho durante el último año por la Asociación, que aunque no ha sido poco, no debe de ser más que la primera piedra de un proyecto que necesariamente deberá seguir creciendo cada año.

Desde Sevilla felicitamos a nuestra asociación hermana en Palencia por su incesante actividad y por su crecimiento constante; Esperamos volver a encontrarnos con ellos en breve para confraternizar y seguir estrechando los lazos entre ambos proyectos asociativos.

Un fuerte abrazo para todos nuestros hermanos palentinos.



+ info de la A.C.T. Fernando III de Palencia:

http://actfernandoiiielsanto.blogspot.com



domingo, 15 de agosto de 2010

RAÍCES


Pocas pruebas del estado de postración de nuestro pueblo resultan tan contundentes como el enorme desconocimiento que posee sobre sí mismo, sus orígenes, su cultura, sus tradiciones, su historia. En la era de la escolarización general obligatoria, de la desaparición del analfabetismo, de millones de licenciados universitarios, en la época en la que la Arqueología, la Antropología, la Etnología, la Sociología, o el estudio de las Historias Medieval, Moderna y Contemporánea han gozado de un enorme desarrollo metodológico, de investigación, y cuentan con una enorme capacidad de irradiación de sus conclusiones al público en general, en la era de la televisión digital y de Internet… gran parte de la sociedad española continúa convencida de que los habitantes de esta Península descienden en buena medida de los árabes, y que muchas de las costumbres, festejos, ritos y tradiciones ancestrales serían de origen árabe[1]. Como enorme sería la huella lingüística árabe en las lenguas romances españolas[2]. En realidad, y sin entrar en las razones de fondo, el hecho de que estas ideas hayan calado entre los españoles es debido en parte a la constante labor de desinformación iniciada, como una lluvia incesante, en las escuelas y proseguida en radios, televisiones, publicaciones, exposiciones. Un martilleo incesante en el que colaboran políticos, periodistas, artistas y escritores, cuyo bagaje argumentativo muestra, en palabras de Serafín Fanjul (op. cit, p. 194-5): «…de modo dramático la indigencia documental y discursiva de algunos de los gurús omnipresentes en la inculta cultura española actual». Y si en algún territorio de nuestro país esto ha alcanzado cotas de histerismo es, como no, en Andalucía. Tierra en la que, además, a las memeces sobre el nardo y la chumbera, se han sumado las sandeces sobre el duende gitano ¡Qué cruz la de la Tierra de María Santísima!

Sin ser andaluz, los muchos años que he tenido la ventura de residir en una bellísima ciudad castellana del valle del Guadalquivir me han permitido ser testigo de los tristes efectos de esa lluvia, las más de las veces una llovizna persistente, pero demasiado a menudo un diluvio torrencial. Y me han obligado a oír las necedades de concejales y consejeros de «cultura», de periodistas y cronistas locales, o (éstas verdaderamente impagables) las de los políticos y militantes «nacionalistas andaluces», por no mencionar las de los lugareños convertidos al Islam o los musulmanes foráneos, que si no estuviesen originadas por una evidente motivación política y unos intereses absolutamente ajenos (en verdad radicalmente contrarios) al pueblo andaluz, constituirían una poderosa razón para iniciar expedientes de ingreso en clínicas mentales a quienes las rebuznan (con perdón de los nobles y sufridos jumentos por la comparación).

El espacio de un pequeño artículo no permite una exposición exhaustiva, ni siquiera una mera enumeración, de los ciclos festivos, los ritos, tradiciones, etc. que reflejan la naturaleza étnica (en todos los sentidos del término) de las gentes que pueblan la actual región de Andalucía y que testimonia su directa vinculación con el pueblo situado al inmediato septentrión, del que procedieron en su enorme mayoría los ancestros de los actuales andaluces[3]. Tampoco voy a entrar a describir y explicar los mecanismos sociales que desde hace apenas un siglo han popularizado algunos de los rasgos folklóricos más conocidos de la Andalucía actual como el flamenco, el «traje de gitana», etc.[4]. Otros lo han hecho ya con mucho mayor conocimiento de causa. Por mi parte, me voy a limitar a transcribir y comentar muy brevemente unos párrafos sobre etnología andaluza de Julio Caro Baroja entresacados de su conocido trabajo Los Pueblos de España, Madrid 1981 3ª edición. En las páginas de esta obra del antropólogo vasco se entremezclan párrafos en los que se aúnan juicios muy certeros con opiniones muy erradas sobre la realidad andaluza, combinación que, salida de un investigador de la talla de Caro Baroja, muestra el grado de confusión existente sobre la personalidad étnica de nuestro pueblo.

En las páginas 318 y ss. del vol. II, podemos leer: «El bereber, el indígena del África occidental ofrece características somáticas muy diversas a las del andaluz en conjunto (suponiendo, lo cual es mucho suponer, que haya un “tipo andaluz”). En cambio en el extremo sur de Andalucía, en Cádiz, se señala un núcleo de semibraquicéfalos cuyo origen puede estar en emigraciones de braquicéfalo armenoides (…)Ahora, los que hacen de éste el tipo general no dejan de cometer una falsedad, como la cometen también los que creen que en Andalucía todo es “flamenquismo”. Muchas de las costumbres de Castilla y del Norte se repiten allí, aunque otras de aire más peculiar caractericen el pueblo; paralelamente, el tipo europeo nórdico se halla, así como otro de aire romano, robusto y pesado, particularmente en las tierras altas, en donde las costumbres de clara raigambre europea están más enraizadas.

Entre ellas llama la atención la danza de espadas que tiene lugar con motivo de varias procesiones de fiestas invernales y primaverales (San Antón, San Benito y otras fiestas de marzo o abril) en el pueblo de Obejo (Córdoba). Existe en él una hermandad que tiene por patrono a San Benito, cuyos hermanos se dividen en “orantes” y “danzantes”. Un hermano mayor hay al frente de ésta que interviene en la danza de modo singular, danza que siempre que hay alguna calamidad debe ejecutarse En general, los fines de ella se reflejan de modo manifiesto en esta letrilla, que la suele acompañar, dicha por los que van en procesión: “Agua, Padre Eterno, agua, Padre Mío, que se van las nubes, sin haber llovido”. En tanto que dura la procesión, deben bailar los hermanos danzantes. La danza consta de cuatro tiempos de los cuales el de los puentes se parece al correspondiente de la espatadantzavizcaína. De repente, el hermano mayor, o danzante principal que va a la cabeza, queda aprisionado por los demás, que le apuntan al acuello con sus espadas. A este momento, tras el cual continúa la danza, se llama la “horca”. Esta hermandad, con sus cofrades de categorías diversas, su praesul, etc., recuerda de modo claro a las de los salios y otras romanas, uno de cuyos fines era impetrar ayuda del cielos para que la cosecha fuera buena».

La constatación de la nutrida presencia de las tipologías európidas en toda Andalucía no sólo procede de la experiencia personal del antropólogo sino de los resultados de ya una bastante extensa bibliografía antropológica que corrobora dicha densidad y a la que éste autor hace referencia más adelante[5]. Más allá de la presunta filiación romana o la analogía de uno de los tiempos con otro de la famosa danza vizcaína que sugiere Julio Caro Baroja, quien obvia la estrecha relación de las muy difundidas danzas de paloteo castellanas con las germánicas como la antropología alemana de principios del siglo pasado puso de manifiesto[6], y es que, dicho sea de paso, a Julio Caro Baroja, le costaba ver elementos etnológicos germánicos fuera del ámbito suevo-gallego, es éste un ejemplo entre muchos del tipo de costumbres presentes en las tierras meridionales y que, compartidas por gran número de pueblos peninsulares del ámbito castellano, son testimonios del secular proceso de repoblación. Los mismos ejemplos cabría encontrarlos sobre juegos tradicionales, o costumbres relativas a casamientos o muerte, a estructuras jurídicas o económicas, etc. Toda una Andalucía castellana, una Castilla andaluza, invisible para el turista y el buscador de exotismo, vive y trabaja día a día para quien quiera verla. Basta con mirar. Y, claro, saber ver[7].

Sin embargo, unas páginas más arriba escribe unos párrafos en los que se incluyen algunas afirmaciones más discutibles (p. 301 y ss.): «Es de temer que la mayoría de los retratos o descripciones del andaluz sean falsos y caricaturescos. Pero se puede notar en casi todos coincidencia en admitir que en Andalucía hay algo que no es propiamente “europeo”, y que acaso tampoco sea debido al influjo árabe, sino anterior. Este elemento no europeo permanente aparece más claramente definido, desde el punto de vista somático por lo menos, en las clases humildes y pobres que en las aristocráticas. Los antropólogos en general, al estudiar los rasgos físicos de las diversas partes de España, han llegado a establecer estadísticas provinciales bastante minuciosas, pero se han curado muy poco de indicar diferencias perceptibles en las distintas clases y de alcanzar cifras promediales que tengan en cuenta la realidad geográfica física y no límites políticos y administrativos convencionales (…) El elemento mediterráneo arcaico andaluz popular ofrece peculiaridades físicas y psicológicas tales que ha permitido que una raza como la gitana se sume a él en forma única acaso en España. Las influencias del gitano sobre el andaluz han sido grandes y viceversa». En efecto, son muy certeros tanto la crítica de Caro Baroja a la práctica de ignorar la Sociología en la metodología de la Antropología física, como la identificación de ese elemento antropológico que acertadamente califica de «mediterráneo arcaico», elemento que, por lo demás, ni mucho menos es predominante, ni exclusivo de Andalucía, sino que está presente en mayor o menor proporción en toda la Península. Sin embargo, sería necesario matizar mucho su afirmación relativa a la agregación de este tipo con la raza gitana. El y lo gitano han permanecido hasta hoy como algo profundamente ajeno al conjunto del pueblo andaluz que todavía se autodenomina, al menos entre la población rural, como «castellano», denominación orgullosa que encierra una conciencia de pertenencia cerrada, ajena a «moros» y «gitanos». La simbiosis entre grupos marginales gitanos y grupos marginales andaluces ha producido la cristalización de otros grupos igualmente marginales, «mecheros» y demás, situados al margen de la estructura social castellana y de su, para decirlo etno-biológicamente con I. Schwidetzky, «círculo de reproducción». Basta conocer las barriadas donde conviven grupos gitanos y grupos andaluces humildes para percibir la infranqueable barrera invisible que los separa (y haber sido testigo de las curiosas artimañas para evitar que familias gitanas accedan a viviendas en edificios ocupados por familias andaluzas, por muy humildes que éstas sean). Y sí, es cierto que el gitano a asumido, transformándolos hasta conseguir dotarlos de una forma y un fondo propios, algunos elementos folklóricos, esencialmente de canto y danza, lo cierto es que esto no es sino un práctica habitual de los pueblos nómadas al contacto con sus pueblos huéspedes. Ni en los ciclos festivos, ni en los ritos de paso a la edad adulta, de noviazgo, casamiento o muerte, ni en las prácticas económicas ya sean agrícolas, ganaderas o comerciales, ni en el campo de la artesanía o las Artes Mayores, ni, por supuesto, en el de la ética, la psicología, la religión o el pensamiento las, como dice Caro Baroja, «influencias del gitano sobre el andaluz han sido grandes». Sencillamente, y salvo el dichoso «vestido de gitana», no han existido[8].

Andalucía no es sino el sur de Castilla, le pese a quien le pese. La Marca de Meridión de una Europa acosada y moribunda, que fue reconquistada con la espada y el arado por los antepasados de los actuales andaluces, a quienes se les ha obligado, sin saberlo, a renunciar a los Leones y Castillos bajo los que sangraron sus antepasados en cien guerras, y a izar como propia una bandera diseñada con los colores del Islam. A enarbolar la bandera de su enemigo de hoy y de ayer. La bandera del olvido y la muerte de su identidad.

Olegario de las Eras

[1]En un debate televisado, uno de los matadores de toros contertulios afirmó, ante un Sánchez Dragó atónito que no podía creer lo que estaba oyendo, que la Fiesta de los toros era una costumbre traída por los moros.

[2]El Catedrático de Literatura Árabe de la Universidad Autónoma de Madrid Serafín Fanjul en su libro, Al-Andalus contra España, p. 190 cuantifica: «…el caudal de arabismos presentes en castellano: entre 850 y 1.000 arabismos simples, que con sus derivados alcanzarían un total de 4.000» y más adelante citando al propio Américo Castro, p. 194 recuerda que: «la estructura gramatical (del castellano)no fue afectada por el árabe», rematando la cuestión al añadir a continuación: «Y la fonética tampoco: más bien sucedió lo contrario al sufrir el dialecto (o dialectos) hispanoárabes el influjo de los hablantes hispanos, musulmanes o no».

[3]La bibliografía sobre el proceso reconquistador y repoblador de Andalucía es muy extensa pero para una visión de conjunto del proceso de expulsión y sustitución étnica recomendamos los siguientes títulos: M. González Jiménez, En torno a los orígenes de Andalucía, Sevilla 1988, 2ª ed.; C. Segura, La formación del pueblo andaluz, Madrid 1983; Juan Jesús Bravo Caro, Felipe II y la repoblación del Reino de Granada, Granada 1995; y en gallego, Fernando Cabeza Quiles, Galegos en Las Alpujarras granadinas, Noia 2003. Por otro lado, basta cotejar cualquier trabajo de conjunto sobre la etnología o los ciclos festivos de Castilla la Vieja, León, Castilla la Nueva, Extremadura y Andalucía para descubrir la casi exacta correspondencia que existe entre ellos, véase, por ejemplo J. L. Alonso Ponga, Tradiciones y costumbres de Castilla y León, Valladolid 1982; C. González Casarrubios, Fiestas Populares en Castilla-La Mancha, Ciudad Real 1985 y M. Alvar, Atlas lingüístico y etnográfico de Andalucía, Granada 1961 o E. Aguilar, Cultura popular y folklore en Andalucía, Sevilla 1990.

[4]La llegada en los últimos años de nutridas comunidades de gitanos procedentes de la Europa oriental me ha permitido ver coincidir, en época de Feria, a mujeres andaluzas ataviadas con sofisticados «trajes de andaluzas», con gitanas vestidas a su modo tradicional, a saber, con vestidos largos de tirantes o faldas largas estampadas con flores o lunares, es decir, el prototipo del traje que lucen las primeras, quienes, al mismo tiempo que muestran un gran rechazo por la mera cercanía física de las gitanas, no parecen darse cuenta de que su «disfraz folklórico» procede de la vestimenta femenina tradicional «romaní» que lucen dichas mujeres. Por lo demás, también he podido comprobar que muchas de las bellas andaluzas, altas, de cabellos, piel y ojos claros, de carácter mesurado y movimientos pausados, descendientes de leoneses y castellanos o de bávaros de las repoblaciones carolinas, lucen esos disfraces con la misma gracia con la que lo haría un carrista de la División «Leibstandarte»: se trata de un modo de vestir que no encaja con la naturaleza psico-física de amplias capas de la población andaluza. Un siglo atrás, sus antepasadas vestían en fiestas con corpiños, refajos, alpargatas, blusas, haldas, tocas, mantillas y demás prendas tradicionales, análogas a las empleadas por las mujeres del conjunto de la Corona de Castilla, como cualquiera puede constatar sin esfuerzo al observar antiguas fotografías de los pueblos andaluces en fiestas.

[5]Baste por mi parte citar el ya antiguo pero muy exhaustivo y científicamente impecable trabajo del Dr.Luis Sánchez Fernández “El hombre Español útil para el servicio de las armas y para el trabajo. Sus características antropológicas a los 20 años de edad” 1911, en el que los datos que ofrecen las provincias andaluzas las sitúan muy por encima de la media española en cuanto a porcentaje de rasgos propios de la tipología nórdica, entre las que podemos mencionar, por ejemplo, a Jaén con un 22’55 % de cabellos rubios.

[6]Véase, Antonio Hernández, "Las Castillas y León. Teoría de una Nación", Guadalajara 1982, pp. 65-6, y notas 16, 17, 18.

[7]Para todo visitante de la ciudad de Córdoba resulta abrumadora la insistencia que desde las instituciones públicas se hace en revalorizar el pasado musulmán y la huella judía, intentando mostrarlos como algo «vivo y actual», política centrada en la Mezquita-Catedral, los restos arqueológicos de Medina Azahara y la lóbrega Sinagoga. Nombres de calles y hoteles dedicados a literatos, personalidades o ciudades musulmanas o hebreas harían el resto. Sin embargo, miles y miles de turistas abandonan la ciudad sin sospechar siquiera la existencia de casi una veintena de iglesias construidas en la segunda mitad del siglo XIII y comienzos del XIV cuyos «…elementos arquitectónicos y decorativos son de tradición románica y de un gótico incipiente, proveniente fundamentalmente de la región burgalesa, pero son adaptados a la zona en la que se implantan y esa implantación es la que origina un modelo exclusivo de Córdoba…». Mª Ángeles Jordano et alii, Iglesias de la Reconquista. Itinerarios y Puesta en valor, Córdoba 1997, p. 29. Estas iglesias constituyeron y constituyen todavía los nudos del entramado de una topografía espiritual y social realmente viva de la verdadera Córdoba, la castellana y repobladora.

[8]De hecho, en las dos páginas siguientes que dedica a la cuestión, Caro se limita a hablar sobre las prácticas de las hechiceras andaluzas, castellanas y gitanas y a contraponerlas a las vascas, en función de una diferente estructura social: patriarcales unas y matriarcal la otra. De las influencias de lo gitano sobre lo andaluz en cuestión ni un solo ejemplo.


miércoles, 14 de julio de 2010

LITERATURA Y VIAJES


La literatura de viajes en España ha pasado de ser un género emergente a una realidad consolidada, y este libro es un primoroso ejemplo de ello, a la par que una demostración de que la amenidad y la información no tienen por qué estar reñidas con la más alta exigencia literaria. El autor nos lleva de Estonia a Islandia, de Nueva York a California, pasando por una evanescente Venecia o la Sevilla de Luis Cernuda. Junto con varios inéditos que se dan aquí por primera vez, muchas de estas estampas o relatos aparecieron en el suplemento El viajero del diario El País o en la revista Clarín.

Macedonia de rutas es un muestrario de latitudes y destinos, un baúl mundo con etiquetas que invitan a partir y cuya cerradura es un guiño para emprender mil sendas.


«Antonio Rivero Taravillo es el gran autor de viajes de su generación.»


JOSÉ LUIS GARCÍA MARTÍN


El libro de este destacado poeta, traductor y editor sevillano, que ademàs ha honrado a nuestra asociaciòn con su asistencia e intervenciòn en varios de nuestros actos culturales se presentarà en la Fundaciòn Cruzcampo a finales de septiembre.


martes, 18 de mayo de 2010

TRADICIONES: CRUCES DE MAYO EN SEVILLA


Curiosamente, en el siglo de oro, la fiesta de las Cruces de Mayo en Sevilla, era de las más importantes de Andalucía, aunque sus reminiscencias provienen de la época romana, cuando la fiesta pagana en honor a la primavera hacía que en las plazas se colocaran adornos y se celebraran festejos, acto que la Iglesia cristianizó, creándose las Cruces del mes de Mayo que han llegado hasta nuestros días.

Esta costumbre, en Sevilla perdió gran trascendencia, mientras que en zonas de la provincia y otras zonas de Andalucía, concretamente Córdoba y Granada, han seguido conservando esta tradición popular. Otros casos, relacionan la procedencia de estas Cruces con la fiesta pagana conocida como Las Mayas (s. XVI y XVII), donde se vestía a una niña que hacía de Maya, la cual paseaban en un trono, recaudando dinero y donde los vecinos le ofrecían flores y guirnaldas. Al igual que la romana, este rito fue derivando hacia lo que hoy se conoce como la Cruz de mayo.

Dentro del rito católico, y remontándose al menos al siglo VII, el 3 de mayo se celebra la Invención de la Cruz, conmemorando el hallazgo por Santa Elena de la verdadera Cruz en el año 326, festejo que desapareció tras el Concilio Vaticano II.

Como ya se ha indicado, en Sevilla fue en el siglo de oro, en pleno auge del Barroco, cuando esta festividad tomo gran relevancia, habiendo perdurado hasta principios del siglo XX y directamente relacionada con los ya hoy caso desaparecidos corrales de vecinos.

Cruz de Mayo San Bernardo 2004 / Foto: Francisco SantiagoLas cruces de mayo, poco a poco fueron perdiendo interés en pro del auge de la Semana Santa y la Feria de abril, así como la cada vez más popular Romería del Rocío, que coincidía en tiempo con las Cruces de mayo.

Las cruces de Mayo eran las fiestas del Pueblo, donde los vecinos eran los verdaderos protagonistas de las mismas y donde no había clasismo, todo lo contrario que acontecía en la Feria de Abril, cada vez más “señorial”.

Dentro de las Cruces, lo típico era levantar en el patio de vecinos un altar presidido por una cruz, engalanada y floreada, en torno a la cual la gente cantaba y bailaba, engalanándose los patios y “zaguanes” para la ocasión.

En esta celebración todo gran importancia el baile por sevillanas y el flamenco, aunque con el tiempo el madrileño “pianillo” y los pasodobles tomaron igualmente relevancia. De aquellas celebraciones, destacar las celebradas en los corrales de vecinos en los barrios de Triana, San Bernardo, en el Corral del Conde de la calle Santiago o la del barrio de San Vicente.

En los albores del siglo XX, el Ayuntamiento premiaba la Cruz de Mayo mejor engalanada, lo que también animó a la sana competencia entre los diferentes corrales de vecinos para acceder a dicho premio.

Cruz de Mayo Calle Riscos 2004 / Foto: Francisco SantiagoSevilla, como no podía ser de otra forma, fue de las primeras ciudades en las que la Iglesia choca frontalmente con ella misma, y fue viendo como poco a poco, las cruces de mayo fueron decayendo ante la negativa arzobispal a su celebración, llegando incluso en los Cardenalatos de Illundaín y Segura, a prohibir a las Hermandades su participación en las cruces.

La casi desaparición de estos tradicionales festejos, fue directamente proporcional a la transformación urbana hispalense, más que al choque con la Iglesia, sobre todo con la desaparición progresiva de los corrales de vecinos, desapareciendo casi al unísono la celebración con los patios.

No fue hasta la década de los 80, cuando las cruces de mayo volvieron a tomar forma en Sevilla, coincidiendo además con el nacimiento de numerosas bandas de Cornetas y Tambores, que acompañaban las procesiones de las cruces y que muchas de ellas han evolucionado hasta ser grandes bandas hoy en día. Igualmente, las Hermandades han revitalizado las cruces, al igual que las asociaciones vecinales y el propio Ayuntamiento, que organizaba un premio al mejor paso profesional con la Cruz.

Hoy en día y ya inmersos en el Tercer Milenio y el siglo XXI, es extraño no ver en los diferentes distritos de la ciudad, los barrios engalanados para celebrar la primavera y donde en muchos casos también organizan la procesión de la Cruz.

Bibliografía.

ESCALERA REYES, J.: Las Fiestas de Sevilla, identificación simbólica de la ciudad. Editorial Gever. 1993

JIMÉNEZ BARRIENTOS, J. Y GÓMEZ LARA, M. J.: Historia de Sevilla. La Memoria del Siglo XX. Diario de Sevilla. 2000

RODRÍGUEZ BECERRA, S.: Las fiestas “menores” de Sevilla. Delegación de Fiestas mayores. Ayuntamiento de Sevilla. 1997.

ARCOS GARCÍA-ROJO, F. J.: Guía de las Cruces de Mayo del Casco Antiguo. Distrito Casco Antiguo. Ayuntamiento de Sevilla. 2003.




viernes, 14 de mayo de 2010

VISITA GUIADA A LAS REALES ATARAZANAS

El jueves 13 de mayo diversos socios y colaboradores de nuestra asociaciòn pudimos asistir a una interesante visita guiada a las Reales Atarazanas de Sevilla, en el transcurso de la cual pudimos admirar la impresionante estructura de las que fueron en su dìa las màs importantes instalaciones destinadas a la construcciòn de embarcaciones marìtimas de todo Occidente.



Durante el recorrido pudimos saber, gracias a la magistral disertaciòn de la guìa de la Fundaciòn Reales Atarazanas de Sevilla, la historia y avatares de este singular espacio de nuestro patrimonio, de este modo, nos adentramos en los inicios de estos històricos astilleros en los que se trabajò en condiciones muy duras para construir naves y galeras que posteriormente surcarìan todos los mares y ocèanos del mundo, de igual forma, transitamos entre muros cargados de siglos de Historia, muros que han contemplado la epopeya de la conquista de Sevilla por parte del Rey Fernando III, la fundaciòn de la primigenia, potente e invencible Armada Castellana por el Almirante Bonifaz o donde por ejemplo se fundieron los cañones que presentarìan feroz combate en la batalla de Trafalgar.

Una estupenda visita la realizada por nuestra asociaciòn gracias a la cortès invitaciòn de la Fundaciòn Reales Atarazanas de Sevilla, instituciòn que està realizando una encomiable labor de conservaciòn, promociòn y difusiòn de nuestro patrimonio històrico entre todos los sevillanos, sevillanas y foràneos deseosos de profundizar en el conocimiento y raìces de la Historia, tradiciones y patrimonio de la Ciudad del Guadalquivir.





lunes, 19 de abril de 2010

HOMENAJE A MIGUEL HERNÁNDEZ


La Asociación Cultural Fernando III se une en su agradecimiento a la Asociaciòn Cultural Ademàn para con todos los asistentes al acto "Miguel Hernández y los poetas sevillanos", por el éxito de la convocatoria.

A la brillantez del acto contribuyó el magnífico salón de la Fundación Valentín de Madariaga y la hospitalidad de su gerente, Luís García de Tejada. Y, por su puesto, las acertadas palabras de Romualdo Maestre y la sabiduría y chispa de Aquilino Duque, un placer escucharle anécdotas vividas por él mismo con los protagonistas citados.


El público, desde jóvenes estudiantes a personas de todas las edades, siguió atentamente el acto, pasando por risas y momentos no exentos de cierta emoción, al final hubo un cariñoso recuerdo para Abelardo Linares Muñoz, fallecido recientemente. Numerosos periodistas de diversos medios siguieron el acto y recogieron documentos gráficos del mismo.

A resaltar el espíritu de convivencia y cultura que se transmitió, poniendose de relieve las relaciones de personajes tan relevantes de nuestra reciente historia y su amistad y respeto a pesar de las divergencias políticas.

Vanguardia y literatura, cultura y convivencia, respeto y honorabilidad, valores que a veces se echan de menos en la España de hoy.







viernes, 16 de abril de 2010

"EL TRANCE" DEL DÍA CUARTO


Hay un toro que nunca es del todo malo: el quinto. Una copa que nunca hace daño: la tercera. Una hora en la que se canta la mejor seguiriya: las tres de la mañana… Hay también un día en que la feria está madura: el cuarto. Todo esto proviene de que las cosas hondas, profundamente viejas y paganas, necesitan, como el vino, la colaboración del tiempo. El éxtasis místico es fácil y suave, porque es don gratuito de Dios. Santa Teresa encontraba a Dios entre los pucheros de la cocina, y barriendo y zurciendo podía entrar en éxtasis. Pero “el trance” humano, el de la Pitonisa, ha de ser lento, provocado por el mareo de una continuidad, por el martilleo de una obsesión… Otros canten el detalle analítico y pintoresco de la Feria; la pincelada de color; el arabesco. Yo canto “el trance” ferial del día cuarto, cuando ya, a fuerza de giros o vueltas, la Bacante ha caído traspuesta; cuando los pitos, redobles y campanas, acompasados por la explosión periódica del cañoncito de medir la fuerza, se han fundido en un bloque de sonido, tan estridente e igual, que adquiere calidades de silencio. La voz del que invita a entrar en la barraca, tiene ya una veladura de polvo municipal; los caballos, mareados de girar incesantemente, sueñan un paraíso de jacas lustrosas y prados de alfalfa verde; los radiadores de los coches descorchan, recalentados ya sus botellas de champán; el cansancio adquiere hormigueo de actividad infinita y el insomnio calidades de aguda vigilia. Entonces, la copla perfecta. Entonces esa luz nunca vista en unos ojos negros y cándidos.


Todo ese tiempo, ese mareo de vueltas e insistencia, se ha necesitado para fundir la Feria: para vencer lo pintoresco desparramado, por lo hondo, duro y unido. La Feria está ya batida como una salsa difícil; a punto como una almíbar beata. Antes fue un disperso noviciado de detalles y colores. Se veía aquella caseta, aquella muchacha, aquel puestecillo, aquel coche de mulas. Luego será el cansancio y la inconsciencia. No se verá nada. En el centro: “el trance” del día cuarto: cuando la Feria es una mujer, y tiene una vida única, total, compacta, caliente. Hay una unidad y una armonía que repentinamente se nos dan en el alma. Hasta los sentidos parece que deponen sus fronteras y se hacen sus mutuas prestaciones. Se pasa, sin crepúsculo del olor del aceite al sonido del tambor y al tacto del aire de polvo y primavera y al deslumbramiento de las ochenta mil bombillas. No hay ya sentidos: sino una total sensación única, neutral, que coge todo el cuerpo en el abrazo felino y agotador de la Feria. Creíamos que la Feria era aquello tan colorista y animado que nos rodeaba estos días. Pero la Feria estaba debajo, desnuda, esperando. La hemos taladrado sus percales y sus guirnaldas, con un inmenso berbiquí de vueltas y revueltas, y la hemos hallado, en el fondo: sola, única, armoniosa.

“El trance” del día cuarto es solo para los pacientes: para los que esperaron, con valentía, la hora suma. Heroicos contra el sueño, tenaces frente a la copa, han recibido al fin, su galardón. La Feria les numera entre sus elegidos. Se hace inmensa para cada uno solo. Se desciñe sus trapos para darles su verdad antigua. Todo ese tiempo se necesitaba para trasmutar en unidad tanta variedad abigarrada, y hacer un diálogo íntimo del estruendo ruidoso. Entonces, el fiel, el devoto, el que llegó saltando trincheras de insomnio y desmayo, a la hora suprema, se siente solo, con una tristeza excitante, en la poblada baraúnda. Pero de pronto, su soledad advierte la presencia cierta. Y hay un diálogo leve.

-¿Eres, al fin, la Feria?

-Sí; aquí estoy; para ti solo.

-¿Volverás cada año?

-No tengo que “volver”. Estoy siempre en Sevilla. Estoy dormida, como un alma anciana. Me despiertan y acudo. ¿Volverás tú a llamarme cada año?

-Sí; volveré siempre.

Y el beso tiene sabor de tierra y de clavel.


José María Pemán

DEL APOYO DE MURUBE A HERNÁNDEZ


Las asociaciones culturales Ademán y Fernando III pudieron ayer celebrar, sin problemas, el acto «Miguel Hernández y los poetas sevillanos», después del desagradable recuerdo del pasado mes de octubre, cuando el Ayuntamiento vetó a estas mismas instituciones la organización de un homenaje a Agustín de Foxá por cuestiones ideológicas.

Bajo la vigilancia de algunas patrullas de la Policía Nacional, que en la parte exterior del edificio, la Fundación Valentín de Madariaga albergó este homenaje a Miguel Hernández en el que participaron el escritor Aquilino Duque y el jefe de la sección de Edición de ABC de Sevilla, Romualdo Maestre.

Tras una intervención inicial de Javier Compás, de la Asociación Cultural Ademán, tomó la palabra Maestre, quien hizo un certero retrato sobre la amistad que mantuvo el creador de «Nanas de la cebolla» con algunos poetas sevillanos que estaban en las antípodas de su pensamiento político -pertenecían a la Falange-, pero que, sin embargo, intentaron ayudarlo cuando el bando republicano perdió la Guerra Civil. En ese sentido, el periodista resaltó el papel desempeñado por Joaquín Romero Murube o Eduardo Llosent: «Miguel Hernández tuvo un enfrentamiento con Alberti porque no estaba de acuerdo en cómo se gastaba el dinero en la retaguardia, además Alberti quería ser el único poeta de la revolución. Ni éste ni Neruda lo incluyeron en la lista de la embajada de Chile, algo que le hubiera salvado». Por eso, Maestre quiso recordar el esfuerzo de intelectuales falangistas como Sánchez Mazas, Laín Entralgo, Romero Murube, Llosent o José María Cossío, entre otros, para salvar la vida del poeta.

Por su parte, el escritor Aquilino Duque, glosó la figura del autor de «El rayo que no cesa» a través de la lectura de varios de sus poemas, como la «Égloga a Garcilaso de la Vega». Durante su intervención, recordó el relato que le contó Romero Murube sobre cómo Miguel Hernández llegó a un Alcázar de Sevilla en donde Franco celebraba el triunfo al final de la guerra. También narró la forma en que diferentes intelectuales falangistas trataron de ayudarlo para que saliera de España, aunque el poeta fue hecho prisionero cuando quiso volver a Orihuela para ver a su esposa y conocer a su hijo.

ABC de Sevilla 16/04/2010


jueves, 15 de abril de 2010

miércoles, 31 de marzo de 2010

EN EL CENTENARIO DE MIGUEL HERNÁNDEZ


La Asociación Cultural Ademán y la Asociación Cultural Fernando III organizan un acto literario con motivo del centenario del nacimiento del poeta Miguel Hernández.

El acto girará en torno a la figura del poeta de Orihuela y su relación con los poetas sevillanos con los que tuvo contacto, como Joaquín Romero Murube y Eduardo Llosent.

Intervendrán en el acto el Jefe de la Sección de Edición del diario ABC de Sevilla, D. Romualdo Maestre, y el escritor, académico de la de Buenas Letras y Premio Nacional de Literatura, D. Aquilino Duque.

Se celebrará en la Fundación Valentín de Madariaga, Avenida de María Luisa S/N (antiguo consulado de Estados Unidos) el próximo jueves 15 de Abril a las 20:00 horas.

La entrada es libre. El público que lo desee puede asistir a las 19:15 h a una visita guiada a la Colección de Arte contemporáneo de la Fundación.


martes, 23 de marzo de 2010

PENITENTE


Por una razón u otra, o quizá por muchas sinrazones, llegó a la Hermandad dispuesto a realizar su estación de penitencia, pero ya iba más quemado que un guiri el primer día de playa. Y por unas y otras cosas, no muy diferentes a la que le habían sucedido otros años, la estación de penitencia se le fue haciendo eterna. Ahora un parón interminable, ahora una carrerita insufrible, ahora otro parón, ahora otra carrerita..., ahora el gracioso que le golpeaba la cruz para joderle un poquito, ahora el niñato que le pasaba un refresco a un palmo de los morros preguntándole si tenía sed, ahora un comentario soez al que obviamente no podía responder...

Fue caldeándose tanto el hombre que, cuando entró en la carrera oficial, no es que estuviese quemado, es que iba como el contenido de la urnita que te dan en los crematorios. Y al vislumbrar a lo lejos el palco de autoridades, se le comenzó a calentar el caletre y a venírsele a la memoria recuerdos que no debieran. Se acordó de su hija, que ese mismo año se había quedado sin plaza en el colegio religioso concertado porque la inicial de su apellido no salió agraciada en el sorteo de la progresista política educativa; se acordó del problemático colegio público adonde le había tocado llevarla y el «respetuoso» director que les había hecho retirar el belén y el crucifijo de las aulas; se acordó de la obrita blasfema que había subvencionado el ayuntamiento hacía sólo unos días; por acordarse, incluso se acordó de unas antiguas declaraciones del alcalde diciendo que la Semana Santa era un fenómeno socio-cultural... En fin, que se fue acordando de todo lo peor. Así que, cuando llegó a la altura de las autoridades y se vio a dos o tres metros del engolado señor alcalde y de su obsequioso séquito, sin pensárselo dos veces, se plantó ante ellos y les espetó: «¿No os molestan tanto una pequeña cruz en la pared de un aula, pues cómo podéis soportar la visión de tantas cruces delante de vuestras narices? ¿Así que creéis que llevo esta cruz porque se trata de un fenómeno socio-cultural, no? Pues ahí tenéis machotes, probad un poco de cultura en vivo y en directo». Dicho y hecho. Ante el asombro, el mutismo y el pasmo de todos, reuniendo las fuerzas que le quedaban y con la ayuda de la adrenalina generada por el cabreo, se bajó la cruz del hombro y la lanzó contra los prebostes agnósticos, tumbando de un certero golpe al alcalde y a dos o tres concejales que le rodeaban, tipos muy significados también en el laicismo militante de despacho, ordeno y mando.

Las consecuencias de todo aquello habrían sido funestas si no fuera porque..., porque en realidad el violento desenlace sólo sucedió en su encendida imaginación que, felizmente, supo controlar antes de transformarla en acción. Porque al llegar a la altura del palco de autoridades, en vez de dar el mitin, bajarse la cruz y lanzarla, la apretó aún mas en el callo dolorido que a esas alturas se había formado en su hombro, levantó los ojos al cielo en un gesto difícilmente perceptible, y pidió perdón a Dios por su torpes deseos. Y en vez de maldecir a aquellos tipos revestidos de agnóstica y vanidosa solemnidad, echó mano de nuevo del rosario y comenzó a rezar. Esta vez por aquéllos; por aquéllos y por tantos otros que ofenden, ignoran o utilizan la Cruz para sus intereses. Porque fue también por ésos, por esos mismos que estaban a pocos metros de él, por quienes se abrazó a su Cruz el Crucificado, tras cuya imagen caminaba con pasos cansados. Y aquel rosario lo rezó con una sonrisa maliciosa que sólo Dios veía y sabía interpretar.

Miguel Ángel Loma

extraìdo de www.laclavecultural.es

miércoles, 13 de enero de 2010

EXPOSICIÓN DE HUMOR DISIDENTE


La Asociación Cultural Fernando III organiza para el mes de febrero una exposición de cómics y viñetas de humor en el que se analiza la realidad social, cultural y política desde un prisma políticamente incorrecto y transgresor ; Los dibujos y fotomontajes están extraídos tanto de diarios y revistas de gran tirada como de fanzines, blogs y publicaciones de carácter alternativo tanto españoles como extranjeros.

La exposición, que primero será presentada en un acto privado para socios y colaboradores el próximo viernes 15 de enero en los locales que nuestra asociación posee en la capital hispalense, posteriormente y durante todo el mes de febrero será acogida de manera itinerante por diversos espacios culturales y de ocio sevillanos, los cuales colgarán en sus paredes el humor corrosivo que muestra esta interesante e inconformista exposición que nuestro colectivo trae a Sevilla para disfrute de todos aquellos que quieran acercarse a la realidad desde una óptica desenfadada y disidente.

Queremos agradecer al CELE la cesión desinteresada de esta exposición a nuestra asociación para su muestra en Sevilla.



martes, 29 de diciembre de 2009

ACCIÓN SOCIAL EN SEVILLA


Gracias, gracias y mil gracias a todos los sevillanos y sevillanas que habeis colaborado masivamente y de forma desinteresada con la campaña DICIEMBRE SOLIDARIO de nuestra asociación, son un número importante de kilos de ropa, juguetes e incluso alimentos los que hemos recibido desde el inicio de esta campaña solidaria.

Todo el material recibido ya se está distribuyendo por numerosas parroquias, bancos de alimentos y centros de beneficencia de toda Sevilla, incluso nuestra iniciativa llegará a varios pueblos de nuestra provincia, el calor y el cariño de la A.C. Fernando III hará un poco más llevadera estas entrañables fechas a muchos de aquellos que menos tienen y menos esperan de la diosa Suerte.

De nuevo agradecer a socios, colaboradores y multitud de sevillanos anónimos su colaboración y aportación solidaria para que esta campaña de Navidad emprendida por nuestro colectivo haya sido un éxito en todos los sentidos.

La A.C. Fernando III no se dá por satisfecha, ni mucho menos, la acción social de nuestra asociación permanecerá activa durante todo el año, seguiremos colaborando en comedores sociales, recogiendo ropa, alimentos y juguetes para entregarlos entre los sevillanos más desfavorecidos, seguiremos visitando y tratando de llevar alegría e ilusión a hospitales, orfanatos y asilos, entregándonos a los demás un poco cada día para tratar de crecer un poco más nosotros como personas.

Que nuestra luz de esperanza se haga cada vez más intensa y llegue a más personas necesitadas, colabora con nosotros para contribuir a una Sevilla más justa, solidaria y comprometida socialmente.

PATRIA Y JUSTICIA SOCIAL
¡ARRIBA LOS CORAZONES!



viernes, 25 de diciembre de 2009

COMIDA DE NAVIDAD DE LA A.C. FERNANDO III


A mediados de diciembre la Asociación Cultural Fernando III celebró su tradicional comida de Navidad en un inmejorable ambiente de sano compañerismo y hermandad entre todos sus socios y simpatizantes más cercanos.

En la reunión, que se llevó a cabo en un céntrico y acogedor restaurante sevillano, nuestro colectivo aprovechó para hacer entrega de una placa conmemorativa a una destacada colaboradora en agradecimiento por su desinteresado trabajo en labores de alto interés para nuestra Asociación.

Una entrañable cita en el corazón de Sevilla de los componentes y promotores de nuestra iniciativa en el que quedó patente la unión y el compromiso de todos para hacer de la Asociación Cultural Fernando III un referente cívico y cultural para la sociedad hispalense y por lo tanto un ilusionante proyecto de futuro.



jueves, 24 de diciembre de 2009

LOS ÚLTIMOS CABALLEROS

El pasado 8 de Noviembre se falló el premio internacional de novela corta Disidente, recayendo el mismo en el miembro de la redacción de La Clave Cultural y de la Asociación Cultural Ademán, D. Javier Compás, por su obra Los últimos caballeros.

El objetivo de los patrocinadores es potenciar la creación literaria alternativa, valorando tanto la calidad literaria de las obras, como su potenciación de valores sociales.

Desde la Asociación Cultural Fernando III queremos felicitar a D. Javier Compás por este premio literario y esperamos ver muy pronto publicada su obra para poder disfrutar de ella, una vez sea publicada se organizará su presentación pública en Sevilla en la que nuestra asociación participará de forma activa.

Felicidades Javier.

jueves, 17 de diciembre de 2009

HOMENAJE LITERARIO A LEOPOLDO PANERO


Con una gran afluencia de público y de medios de comunicación se celebró el homenaje a Leopoldo Panero con motivo del centenario de su nacimiento. En primer lugar, Javier Compás en representación de las asociaciones convocantes Ademán y Fernando III leyó unas emocionadas palabras escritas expresamente para este acto, por el escritor Aquilino Duque, que no pudo asistir, por encontrarse en Gijón presentando la biografía de Agustin de Foxá. Entre el público se encontraba el escritor y editor Antonio Rivero Taravillo, así como numerosos representantes del mundo cultural de Sevilla, dando testimonio de la importancia del acto.

El escritor y columnista Fernando Iwasaki glosó la figura del poeta desmontando una a una las teorías y leyendas negras que han rodeado al personaje, y dejándonos ver un Leopoldo Panero lleno de matices poéticos y luces, más que de sombras.

reseña extraída de www.laclavecultural.es









RECUERDO DE LEOPOLDO


En el par de años que, con breves intermitencias, viví en Madrid, tuve el privilegio de frecuentar la compañía, la amistad y el magisterio de Leopoldo Panero, Luis Rosales y José María Souviron. Rara era la tarde en que no me reunía con ellos en el bar del Instituto de Cultura Hispánica y luego no seguíamos la charla y las libaciones en tascas de Argüelles o ventas del Puente de los Franceses. Fue Fernando Quiñones quien me introdujo en este círculo, y unas veces él o cualquiera de su “discipulado” como él decía, participaba en la tertulia. Leopoldo era además, con Carlitos Bousoño y Carlos Rodríguez Spiteri, uno de los únicos poetas motorizados en aquel Madrid de finales de los 50 y comienzos de los 60. Souviron era de todos el más solvente, exento como estaba y bien a su pesar de cargas familiares. Recuerdo en especial un almuerzo en el Castellana Hilton al que me llevó Fernando y en el que estaban el anfitrión, el jerezano Vicente Fernández Bobadilla, director general de Selecciones del Reader’s Digest, Primitivo de la Quintana, que contó episodios tragicómicos de la guerra, el pintor José Romero Escassi que no sé por qué afirmó que César Pemán, el erudito hermano del poeta, era una iguana, Carlos Dampierre, Luis, José María, Leopoldo más – inferiores en edad, saber y gobierno – Fernando y yo. Allí empezó a cocinarse el premio de cuentos Washington Irving, de la Casa Americana, en la que Luis era jurado y que me concedieron al cabo de unos meses. Leopoldo habló de Mallarmé y de la relación entre la poesía y las matemáticas y dijo que a los veinte años puede uno enamorarse de la fantasía pero que a los cuarenta hay que acostarse con la verdad.

Mi asentamiento en Ginebra coincidió más o menos con la incorporación de Luis, Leopoldo y José María a Selecciones del Reader´s Digest y desde su nuevo puesto Leopoldo procuró echarme una mano encargándome alguna que otra traducción. En Ginebra estaba yo, y a las órdenes precisamente de un exiliado que era algo pariente de Felicidad Blanc, cuando me llegó la noticia del fallecimiento repentino de Leopoldo. Creo que le escribí a Luis Rosales y le mandé una breve necrología a José Luis Cano para Insula, donde mis frecuentes colaboraciones eran seguidas por Leopoldo. Leopoldo estaba de vuelta de muchas cosas y rebosaba generosidad e indulgencia. No le oí nunca hablar mal de nadie. Ya que hablé de Cano, soy testigo de la defensa que hacía de él ante las opiniones despectivas de Rosales, que a Cano no lo camelaba. Cuando faltó, Rosales y Souviron se distanciaron y yo entendí que era Leopoldo el nudo que los unía.

Son incontables las personas a las que ayudó y que a su muerte se volvieron contra él. Mucho tiempo después coincidiría yo en un par de jurados literarios con un poeta que cosechó sustanciosos laureles tanto en el régimen anterior como en el actual y que, en las comidas respectivas, se puso a meterse de modo muy desagradable con Carlos Robles Piquer y con José Angel Valente en una y con Leopoldo Panero en otra. No sé si hice bien en no acudir al trapo, porque soy algo lento de reflejos y tardé en darme cuenta de que aquel borracho grosero estaba tratando de provocarme. Ya estaba de moda la triste imagen de Panero que una película detestable había puesto en circulación. Debo decir que no fue ése el Panero que yo conocí.

Aquilino Duque

miércoles, 2 de diciembre de 2009

COMIDA DE NAVIDAD DE LA A.C. FERNANDO III


El próximo sábado 12 de diciembre nuestra asociación celebrará la ya tradicional comida navideña para socios y amigos de nuestro colectivo. Animamos a todos los asistentes a traer ropa, juguetes, material escolar o comida no perecedera y de esta forma seguir aumentando el volumen de material solidario que en las ya inminentes fechas navideñas distribuiremos entre diversos colectivos e iniciativas benéficas de nuestra ciudad.

Todos aquellos interesados en acudir a nuestra comida navideña pueden escribirnos a nuestro correo electrónico y les daremos más detalles acerca de la misma.

Al pan, pan y al vino, vino.

sábado, 28 de noviembre de 2009

DICIEMBRE SOLIDARIO CON FERNANDO III

Ya han dado comienzo las actividades de carácter solidario organizadas por nuestra asociación de cara al próximo mes de Diciembre, y es que la solidaridad y la ayuda para con los más necesitados no debe ser asunto de uno, ni de dos meses, sino de una actitud y compromiso permanente y desinteresado a lo largo de todo el año.

Si desde la A.C. Fernando III hemos elegido el mes de diciembre para lanzar esta campaña pública de concienciación solidaria y de promoción del voluntariado social, es por la cercanía de fechas tan entrañables y familiares como son la Navidades, fechas en las que parece que la sociedad está más sensible y receptiva a mensajes que llamen a la ayuda y apoyo a los que menos tienen.

Como decimos, nuestro colectivo ya se ha puesto manos a la obra de cara a organizar actividades de voluntariado social que abarquen distintos planos, como pueden ser la visita a ancianos en asilos, la recogida de ropa, material escolar o juguetes para entregarlos a asociaciones benéficas o la ayuda y trabajo voluntario en comedores sociales, como recoge la instantánea que acompañamos a esta entrada.

Animamos a toda la ciudadanía hispalense en general y a los jóvenes en particular a integrarse en programas de voluntariado y acción social, de forma que entre todos podamos contribuir a la construcción de una Sevilla cada día más justa y en la que la miseria y la marginación social queden cada vez más arrinconadas hasta su completa desaparición.

Todas aquellas personas que estén interesadas en participar en las diversas actividades solidarias que organiza nuestra asociación, pueden ponerse en contacto con nosotros escribiendo a nuestro correo electrónico, noviembre1248@yahoo.es y les daremos información detallada de cómo pueden colaborar de forma activa en nuestras iniciativas de acción social.

Por una Sevilla más justa y solidaria, ¡colabora!.

(miembro de la AC.Fernando III colaborando en un comedor social de Triana)