viernes, 31 de agosto de 2012

VERANO


  Del cinema al aire libre
vengo, madre, de mirar
una mar mentida y cierta,
que no es la mar y es la mar.

Al cinema al aire libre,

hijo, nunca has de volver,
que la mar en el cinema
no es la mar y la mar es.




Marinero en tierra - Rafael Alberti


jueves, 26 de julio de 2012

CAMINO DE SANTIAGO


Volveremos un día, peregrinos
por sendas medievales, a Santiago,
la calabaza vinatera al hombro,
el bordón en la mano,
y ornada la esclavina de veneras.

La música bucólica de antaño
brotará de rabeles y dulzainas,
y cada pie aligerará su paso.
Cada día tendrá un nuevo horizonte,
cada horizonte un nuevo campanario,
y un viejo hospicio, y un ventero amable,
y un refrigerio simple, y el descanso.

Sobre dos caballetes, cuatro tablas,
sobre las tablas rústico camastro,
y entre mantas austeras
dormiremos desnudos y abrazados. 
Los antiguos fantasmas
ya se han desvanecido. 

Los milagros
suceden cada día en nuestra mente
con cada pensamiento y cada tacto.
Emergerá la luz de la mañana,
mudo clarín en toque de relámpago;
tú y yo, y el grupo, perezosamente,
nos pondremos en marcha. 

Por el campo
se extenderán los corzos al galope,
temblarán las alondras en los álamos,
y en multitud de idiomas
se poblará el amanecer de cantos.



Francisco Álvarez Hidalgo



 
 
*fotos: miembro de la Agrupación Excursionista LA LOBERA (A.C. Fernando III) en pleno Camino y a su llegada a Santiago de Compostela.

 

lunes, 16 de julio de 2012

EN LAS NAVAS DE TOLOSA 800 AÑOS DESPUÉS

  
La Asociación Cultural Fernando III estuvo presente en los actos conmemorativos del 800 Aniversario de la Batalla de las Navas de Tolosa en el término municipal de La Carolina (Jaén). Entre los asistentes a las conferencias hubo personas llegadas desde todos los puntos de España, entre otros Luis Carlón y Luis González Vita, dirigentes de la A.C.T. Fernado III El Santo de Palencia, miembros de Foro Sevilla Nuestra, Alfonso Rojas y miembros del Círculo de Amigos de las Fuerzas Armadas de Jaén, miembros de la asociación cultural Cassia de Torredonjimeno, de la asociación de Arqueología y Genealogía del Reino de Jaén, varios cronistas de municipios cercanos, de la ONG Solidaridad Kosovo -uno de cuyos miembros nos habló de su experiencia como cooperante en un reciente cargamento de ayuda humanitaria a esta región serbia hoy día sometida ilegítimamente a un Estado narcoterrorista islámico-, de la Asociación Adelantada de Melilla, que hizo obsequio de una figura de don Pedro Estopiñan, conquistador de Melilla en 1497, de la asociación deportiva Timbaler del Bruc de Barcelona y Gerona, de la asociación sociocultural Leyre de Navarra, así como amigos de Madrid, Toledo, La Rioja, Santander, Albacete, Ciudad Real, Valencia, Alicante, Vigo, Cartagena, Alcalá de Henares, Asturias, Zaragoza, Algeciras, Cáceres, Granada, Málaga, etc. En definitiva un entusiasta grupo de españoles que no renuncia a su identidad histórica.

Crónica completa y fotos  en la web  www.memorianavasdetolosa.es




miércoles, 13 de junio de 2012

HOMENAJE EN EL ATENEO A MANUEL BARRIOS


 Miguel Cruz Giráldez, Manuel y María Teresa Barrios Casares y Francisco Robles, antes de iniciarse el acto en el Ateneo

El Ateneo organizó ayer un acto en el que se recordó la figura del recientemente desaparecido Manuel Barrios (San Fernando, 1924-Sevilla, 2012). En este emotivo homenaje se glosó la figura de un periodista independiente que siempre luchó por la libertad a contracorriente, además de resaltar su gran valor como escritor gracias a novelas como «Epitafio para un señorito», con la que ganó el Premio Ateneo en 1972.

Inició el turno de intervenciones el profesor de literatura y adjunto a la presidencia del Ateneo, Miguel Cruz Giráldez, quien resaltó ante todo que Barrios fue «un hombre de letras polifacético», además de destacar su valor como representante del movimiento de los «narraluces». Este experto se detuvo en la profusa producción literaria de este periodista y escritor, subrayando el hecho de que publicase 70 títulos y que obtuviese 44 premios. Recordó, además, su condición de «periodista de raza», valorando sus columnas, «ya que era un francotirador que disparaba contra todo lo que se movía», siendo especialmente fustigante contra el gobierno de Felipe González en sus últimos años de mandato, cuando colaboraba con ABC.

El acto continuó con la participación del columnista de ABC Francisco Robles. Éste recordó cuando siendo adolescente leyó la novela «Epitafio para un señorito», «que me deslumbró y me sirvió de acicate para la rebeldía». Robles escribió además un artículo el año pasado con el título de esta obra. Asimismo, este periodista comentó que «nadie preveía que el señorito iba a mutar: la apariencia ha cambiado pero el interior es el mismo; por eso, para comprender la Andalucía de hoy hay que leer a Manuel Barrios».

Por otra parte, Robles comentó que «lo que le molestaba al poder era la rebeldía de Barrios, pues no se callaba al estar comprometido con su verdad». También resaltó su figura como impulsor del flamenco, al «conjugar la cultura de altos vuelos con lo mejor del flamenco», a la vez que citó memorables artículos, como los dos que escribió en ABC sobre Antonio Núñez Montoya, «Chocolate».

Cerró el acto el hijo del homenajeado, Manuel Barrios Casares, decano de la Facultad de Filosofía. Éste reconoció que «mi padre quiso y pudo vivir como un hombre libre, pero pagó un precio». Además, afirmó que «luchó contra el neofeudalismo andaluz, como un don Quijote contra los molinos de viento de la progresía».

ABC de Sevilla 07/06/2012 

martes, 5 de junio de 2012

HOMENAJE LITERARIO A MANUEL BARRIOS

(pincha en la imagen para ampliarla)

lunes, 4 de junio de 2012

ABC ENTREVISTA A GUILLERMO ROCAFORT

Sevilla / la última de... Guillermo Rocafort, abogado, economista, escritor y caballero legionario

"Me hice legionario por amor y respeto a mi padre" 

 

Sostiene ser descendiente de almogávares y piensa que la Marcha Verde fue una vergüenza para España. Participó, el miércoles pasado, día de San Fernando, en una mesa redonda sobre la batalla de las Navas de Tolosa.

J. Félix Machuca
ABC de Sevilla 03/06/2012



—Le felicito. La mesa redonda fue un éxito. Hasta el punto de que mucha gente se quedó fuera por falta de aforo.
—Así es. Vivimos en un momento de resurgir patriótico, de reconquista almogávar. Ahora, que los falsos espejismos y becerros de oro se desvanecen, la dama de la Patria se nos transfigura de nuevo más hermosa que nunca, tal y como sucedió en Las Navas.

—Parece como si la batalla hubiera sido ayer…
—Mientras haya enemigos de España habrá batalla. Y hoy el enemigo está de nuevo dentro, como en el Cuartel de Simancas, pero esta vez revestido de lo políticamente correcto y con el carné del partido entre los dientes.

—El caso es que en este asunto de moros y cristianos nunca llego a ponerme de acuerdo conmigo mismo. Verá creo que ambos bandos eran tan españoles los unos como otros. ¿Cuál es su opinión?
— Siento afinidad por el Adalid almogávar Jiménez de Arenós, César de Bizancio y descendiente de la mejor sangre cristiana y musulmana del Reino de Valencia. España acoge siempre a los mejores, como hizo el Cid.

—En resumen: esta España nuestra parece que ha necesitado siempre de la tensión belicista contra el otro, Caín y Abel en fases recurrentes de nuestra Historia…
—Don Rodrigo y Witiza son la puerta a la perdición. Hoy, son PP y PSOE. 

—San Fernando conquistó Sevilla acompañado de señores andalusíes de Baza y Granada. Un ejército aliado de cristianos y musulmanes contra los hispanomusulmanes de Sevilla. Algo así como la guardia mora franquista ¿no?
—Pues sí. Los Reyes de Castilla de los siglos XIV y XV iban protegidos por la guardia mora y Franco recupera una tradición histórica y legítima. Su retrato es el único de un dirigente occidental que ha dado la vuelta a la piedra negra de La Meca portado obviamente por musulmanes. 

—Me puede explicar cómo se hizo caballero legionario?
—Por amor y respeto a mi padre. Pensé, ¿qué le puede hacer más feliz y orgulloso? Y me hice legionario. Y por amor a mi Patria, que es lo mismo. 

—¿Hubiera defendido el Sahara de la Marcha Verde?
—Los saharauis eran españoles titulares de DNI español. Aquella vergüenza fue el pecado original de este Sistema y jamás nos limpiaremos esa mancha mientras no pidamos perdón y arreglemos el daño. Por supuesto que habría defendido el Sahara, como cualquier otro rincón de nuestra Patria bendita.

—¿Y a los pescadores algecireños de las patrulleras llanitas?
—De los que hay defenderles mayormente es de los políticos españoles. Las patrulleras piratas hacen lo que hacen porque éstos les dejan. El enemigo está dentro y arriba. Con el General Muñoz Grandes de gobernador militar en la zona, que lo fue, lo que lleva sucediendo 30 años sería impensable.

—¿La esencia histórica de España dónde está?
—En nuestro valor y caudillos y en aquellos reyes que juraban defender ante los Santos Evangelios a las viudas y a los huérfanos, y lo cumplían.

—¿Y la esencia espiritual?
—En nuestra Fe Católica exportada a los cinco continentes en un fenómeno histórico sin parangón y al que debemos de auparnos de nuevo.

—Su último libro se titula «Sicav, paraísos fiscales». ¿Es un buen paraíso Gibraltar?
—Gibraltar es una espina clavada en el corazón de los españoles. Un ultraje moral pero también económico. Una imposición del Tratado de Utrech donde despojaron el Imperio. Hay que acabar con los paraísos fiscales

—La Roca sigue siendo un nido de piratas…también españoles ¿no?
—Como los del PNV que van allí a apoyarles en sus aspiraciones independentistas... Gibraltar debe volver a España porque así viene en el testamento de Fernando el Católico. No porque lo diga Margallo. Y punto.

—Por cierto, ¿me puede aclarar su relación con los ejércitos de almogávares?
—Desciendo de Berenguer de Rocafort y escribo de ellos reivindicando su españolidad e importancia para la Patria. Y porque como dice la novela «Raza», «los almogávares resurgen cuando España les necesita» ...


Incorrección por bandera

 

lunes, 14 de mayo de 2012

viernes, 17 de febrero de 2012

LAS CRÓNICAS DEL SOCHANTRE


El crítico gastronómico de ABC , Eusebio León, junto a Francisco Correal siguen atentamente las palabras de Aquilino Duque.

Enlace
Queimada. Una biografía. Una obra de teatro. Una edición de cuentos. Cunqueiro desanda el camino de Santiago para contar con una legión de seguidores en el sur.

El fervor que existe en Sevilla por Álvaro Cunqueiro (Mondoñedo, 1911-Vigo, 1981) es uno de esos misterios que verifica la existencia de las meigas. La semana pasada un grupo de incondicionales -lectores y gastrónomos: el lucense es autor de La cocina cristiana de Occidente- se reunieron en el Lar Gallego de Gonzalo Bilbao para recordarlo y leerlo.


El escritor y jurista Jose Manuel Sáchez del Aguila acompañado de su esposa. En segundo plano Jesús Mirón, agricultor y político junto al gastrónomo y periodista Fernando Huidobro.

Aquilino Duque tenía que elegir: o el homenaje a Cunqueiro, que en dos ocasiones, sin que llegara a fructificar la ofrenda, lo invitó a comer a sus lares, o la presentación de la biografía poética de José Manuel Caballero Bonald, el libro Entreguerras en cuyo bautismo literario participó el poeta y editor Jacobo Cortines.


Mientras se prepara la reconfortante queimada, el gran gaiteiro Antonio D. Fornella deleitó a los asistentes con música tradicional gallega.

Los amistosos novillos de Duque a tan cualificados amigos tenía una coherencia literaria: Caballero Bonald y Cortines formaban parte del jurado que en 2007 le dio a Manuel Gregorio González el premio Antonio Domínguez Ortiz de Biografías por la obra Don Álvaro Cunqueiro juglar sombrío. El autor la escribió sin haber puesto los pies en Galicia igual que el sujeto de la biografía ambientó en Bretaña Las crónicas del sochantre (premio de la Crítica en 1959) sin haber pisado esa región francesa en la que Benito Moreno, juglar de El Larguero, estuvo varios años de lector de español.


El escritor y genealogista Fernando de Artacho, el jurista Miguel Angel Loma y Antonio Brea, director teatral y escritor.


El salón del Lar Gallego lo presidían retratos de seis presidentes autonómicos: los de la Xunta Fernández Albor, Fraga Iribarne, Pérez Touriño y Núñez Feijóo y los de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán. Galería de armonía y concordia en estos tiempos en los que el Madrid no quiere que el Barça juegue la final de la Copa del Rey en el Bernabéu o que los Sánchez Vicario se tiran los trastos y las raquetas a la cabeza.


El escritor, traductor y poeta Antonio Rivero Taravillo durante su emocionante y sentida intervención.

La mesa la presidió Javier Compás, presidente del grupo literario Ademán, que leyó un texto enviado por teléfono móvil de Fernando Iwasaki. Si alguien sugiere en una cena bien regada con ribeiros de Ribadavia que va a proceder a la lectura de un relato, lo más normal es que produzca la hilaridad o el estupor de los comensales. Salvo que el relato sea Tristán García, una versión de Tristán e Isolda que leyó Antonio Rivero Taravillo del libro Las Historias Gallegas, recopilación de relatos que Álvaro Cunqueiro escribió para ser leídos en la radio.


Francisco Correal, escritor y periodista que recogió el acto para Diario de Sevilla junto a Aquilino Duque.

El título de ese libro es el mismo del montaje que se presentó en el teatro Central. Unas historias gallegas con textos seleccionados por Manuel Gregorio González e interpretados por Fernando Mansilla. Una propuesta de La Suite. Cunqueiro nació un 28-F del año del 23-F. El fervor sevillano por su obra supera a autores gallegos más mediáticos: a Valle-Inclán, amigo de Juan Belmonte, padre literario de Max Extrella, personaje inspirado en el poeta sevillano Alejandro Sawa; a Camilo José Cela, Nobel de Literatura en 1989, pregonero del Verdeo en Arahal, de la feria del Libro de Castilleja; o a Gonzalo Torrente Ballester, inmortalizado por la cámara de Juantxu Rodríguez en esa foto de intercambio de bastones con Jorge Luis Borges en la terraza del hotel Doña María.


Aquilino Duque durante su exposición bajo la atenta mirada del escritor, crítico gastronómico de El Correo de Andalucía y enólogo Javier Compás y el periodista y escritor Francisco Correal.

Cunqueiro se agiganta entre minorías. Néstor Luján escribió que Las crónicas del sochantre fue premiado pese a ser el libro menos vendido de los aspirantes al galardón. Un gaitero le puso colofón al enjundioso cenáculo.

FRANCISCO CORREAL
Diario de Sevilla 15/02/2012

Nota bene. Donde dice "Cunqueiro nació un 28-F del año del 23-F" debe decir "Cunqueiro murió, etc." Para que la velada fuera perfecta, coincidió con la fausta noticia de la absolución de la funcionaria municipal que hizo posible que el acto de homenaje a Foxá se celebrara bajo los luceros, como correspondía. Como oficiante en el acto y al tener noticia de su procesamiento, dije que sólo podría yo comparecer como testigo de descargo, pues gracias a ella tuvo el acto un eco local, provincial, regional y nacional que de lo contrario no hubiese tenido. Aquí paz y después gloria.

*extraído de Viñamarina, blog de D. Aquilino Duque.

ENTREVISTA EN ABC A ÁNGEL BORDAS

Sevilla / la última de... Ángel Bordas, abogado

A Medrano no se le hizo ningún juicio paralelo. Sí se criticó su desconocimiento


Pese a su juventud ya conoce los pliegues de la toga de la Justicia como si fuera un veterano. Ha sido abogado de la acusación de la Asociación Cultural Fernando III en el caso Foxá


—Parece que la sentencia del caso Foxá deja a todas las partes conformes ¿no?

—Recoge una absolución penal pero lleva implícita una condena moral. A ningún cliente mío le gustaría que la sentencia recogiera que es un ignorante.

—En su cuenta de resultados particular cómo consigna la sentencia del tribunal: como un caso ganado, perdido, empatado…

—Ganado.

—Pero la señora Medrano ha salido absuelta…

—Si, salió absuelta. Pero aquí lo que se denunció es que prohibió un acto cultural por considerarlo político. Así lo defendieron políticamente en la calle. En los tribunales mantuvieron lo contrario.

—Es posible que, a partir de esta sentencia, este tipo de decisiones municipales se tomen con mayor fundamento…

—Espero que no se vuelva a repetir nunca más aunque los políticos, como no quieren aprender, es posible que reincidan. Yo les pediría que se informaran antes de tomar decisiones como las que comentamos.

—Incluso consultando la wikipedia…

—Incluso consultando la wikipedia.

—La señora Medrano, públicamente, ha declarado que hasta su paso por los tribunales, fue sometida a un juicio previo en algunos sectores.

—Nunca hubo un juicio paralelo. Lo que sí se criticó fue su escasa formación como recoge la sentencia.

—¿Cómo entiende el apoyo dado a Medrano por los suyos en la puerta del tribunal el día del juicio?

—Como una muestra del talante de cierta izquierda que nunca ve la viga en su ojo.

—No acabo de entender las razones de Medrano para que nadie opinara sobre su apresurada y desacertada decisión municipal…

—Mire, una señora que declaró que no conocía literariamente a Foxá y que se amedrentó ante las presiones de sus propios cachorros, deja mucho que desear para desempeñar una tarea pública.

—¿Cree usted que la señora Medrano pone en tela de juicio la libertad de opinión y expresión pensando de esa forma?

—Nadie entiende lo que hizo. Ni siquiera la propia jueza que la ha juzgado.

—¿Qué parte del juicio a la señora Medrano no se le olvidará?

—Me quedo con la declaración ante la jueza Mercedes Alaya, en el proceso de Instrucción, donde las manos de la acusada sudaban nerviosamente.

—¿Hubiera defendido usted a la señora Medrano en un tribunal?

—Por supuesto que si. Creo en la Justicia y en el Derecho a la defensa.

—Hablando de Justicia. ¿Qué piensa sobre la Ciudad de la Justicia? ¿La verá hecha o ni tan siquiera la maqueta?

—Tengo esperanzas de verla construida. Pero se también que los recortes llegarán a Justicia. Ese edificio es imprescindible.

—¿Y sobre la deuda de la consejería de Justicia al colegio de Abogados por impagos de los trabajos de Oficio?

—Es una vergüenza y es impresentable el prorrateo con el que nos intentan ir abonando esos débitos. Creo que el de abogados es un colectivo demasiado pasivo.

—Un compañero suyo, abogado, me decía hace unas semanas, que habría que hacerle un monumento a la compañera que defendió de oficio a Miguel Carcaño, porque nadie quería esa patata tan caliente…

—Los que creemos en la Justicia gratuita y creemos en el Derecho de defensa, sabemos que nos ha hecho un gran favor al colectivo.

—¿Usted hubiera aceptado esa defensa?

—Sí, por supuesto. Y también hubiera hecho todo lo posible para convencerlo de que dijera dónde está el cuerpo de Marta del Castillo.

—¿Por qé no lo hizo su abogada defensora?

—Supongo que lo habrá intentado.

—¿Sigue siendo la sentencia del caso Marta del Castillo un trabajo técnicamente intachable?

—In dubio pro reo. Aunque tengo mis dudas con la instrucción policial.

—¿Qué le parece la decisión de la Fiscalía de recurrir ante el Supremo la sentencia del caso Marta del Castillo?

—La Fiscalía nos tiene a muchos descontentos. Y no solo en este caso, sino en la prescripción de Garzón, la causa del franquismo. No hay un criterio uniforme. Y eso perjudica a la administración de Justicia.

Reformar la Justicia

lunes, 13 de febrero de 2012

ANTE LA SENTENCIA DEL CASO FOXÁ

Las asociaciones culturales Fernando III y Ademán, ante la sentencia dictada en el llamado “caso Foxá”, queremos recalcar una vez más nuestro respeto y acatamiento de las decisiones de los tribunales, aunque no compartamos algunas, respetamos y confiamos en nuestro sistema judicial democrático.

Nos alegramos de que en la sentencia se considere la decisión que en su día tomó la concejal Medrano, como “apresurada, desacertada e inmotivada”, quedando probado que no se informó sobre el carácter cultural del acto ni sobre las asociaciones convocantes, y que sus declaraciones posteriores fueron “poco afortunadas con respecto a la incompatibilidad del acto con la Ley de Memoria Histórica”.

Además no se niega que la acusada haya podido vulnerar un derecho de las asociaciones, aunque se considera erróneo el uso de la vía penal para defender tal derecho. Ante esto, ambas asociaciones queremos señalar la ineficacia y la lentitud de otras vías, como la contencioso administrativa, que suelen costar miles de euros de los contribuyentes.

Por último, consideramos este proceso como un logro ofrecido a la sociedad al haber defendido y difundido la obra del escritor Agustín de Foxá y la libertad de expresión frente a la ignorancia y el sectarismo.

A. C. Fernando III y A. C. Ademán

lunes, 30 de enero de 2012

ENTREVISTA A SÁNCHEZ DEL ÁGUILA EN ABC

Sevilla / José Manuel Sánchez del Águila, abogado y escritor


Es el abogado de la acusación particular de la asociación ADEMAN, que ha llevado a los Tribunales la prohibición de IU de un homenaje literario a Agustín de Foxá por «franquista, falangista y fascista»


«La defensora de Carcaño nos quitó un lastre a los abogados de oficio»
El jurista e intelectual José Manuel Sánchez del Aguila


—Al parecer la agencia de raiting de pureza democrática de IU le dio las tres «efes» a Foxá…
—Los comunistas ya lo venían persiguiendo desde su misión poética por Suramérica, amenazado de muerte. Y ahora desde su campamento en Sevilla, ya hemos visto, in memoriam…

—¿Sabe usted quién es Agustín de Foxá?
—Leí su novela de «Corte a checa» cuando tenía 18 años, quitándole horas al estudio nocturno. Era un libro que encontré en casa de mis padres publicado, precisamente, por Prensa Española.

—¿Cómo calificaría su obra literaria?
—Excelente. Pero sin duda su obra cimera es la que le he citado. Recuerdo que hace unos años Francisco Umbral me confesó que esta es la novela que a él le hubiera gustado escribir de la guerra civil, aunque de otro signo, claro.

—Es curioso, pero parece que ahora, en el ámbito municipal de IU, donde se produjo la prohibición del acto, nadie sabe nada de Agustín de Foxá.
—Dijeron que sabían lo que les interesaba, que si diplomático fascista, etc. Con mirar Wikipedia habrían sabido de inmediato que era un excelente poeta y escritor.

—Algunos dicen que era falangista otros que era un aristócrata bon vivant que solo se ponía cara al sol en las playas de la Costa Brava.
—Yo creo que nunca fue falangista. Otra cosa es su devoción por José Antonio y por la estética de aquel movimiento. Eso le llevó a participar en la creación del Cara al Sol.

—En su vida profesional, tan dilatada, habrá llevado casos de todo tipo. Pero tengo entendido que fue usted abogado defensor del señor Mellet en el caso Mercasevilla. ¿Es así?
—Así es. Unos compañeros le dieron mi nombre y acudíó a mí para que lo defendiese.

—¿Por qué no siguió con su defensa?
—Sencillamente hubo cordiales discrepancias con la estrategia de defensa. Ya no soy su abogado pero espero lo mejor para él.

—Permítame que insista: ¿cuáles fueron aquellas cordiales discrepancias? ¿Se pueden saber?
—Quizás algún día se lo cuente. No olvide que él es abogado en activo.

—¿En conciencia un abogado debe seguir defendiendo a su cliente pese a estar convencido de su culpabilidad?
—Eso siempre. El derecho de defensa es sagrado. La abogacía es una especie de sacerdocio y el que no entienda esto debe quitarse la toga.

—O sea, que llegado el momento y si la cosa rueda así usted defendería a Torrijos…
—(Risas) No creo que lo defendiera salvo que me tocara de oficio.

—Le hago esta pregunta no por el caso Mellet. Sino por sus compañeros que han defendido, excelentemente por otra parte, a los protagonistas del caso Marta del Castillo.
—Yo en esto no tengo más remedio que mostrar mi admiración por una abogada, Paloma, que acogió de oficio la defensa del principal implicado, quitándonos ese lastre a los demás. Para que le den la Raimundo de Peñafort, vamos.

—¿Cómo está la Justicia en España?
—Terrible: caótica, muy lenta y, a veces, caprichosa e inexplicable.

—El lunes se echaron en Sevilla cuarenta mil personas para apoyar a los padres de Marta en la petición de una Justicia justa. ¿Fue usted?
—Claro que no. La Justicia no se pide en la calle sino en los tribunales.

—Es difícil hoy que un partido político pueda movilizar a cuarenta mil personas para respaldar un programa. ¿Qué cree usted que está pidiendo la gente?
—Los manifestantes estarían indignados porque la Justicia no respondió a sus expectativas. Pero pedían lo que muchos pedimos: un contundente cambio legislativo.

—¿Le puedo preguntar que se dijo a sí mismo cuando conoció la sentencia de Carcaño y del resto de la pandilla?
—Me sentí defraudado, imagino que como todos, pero luego leí la sentencia y vi que los jueces hicieron un esfuerzo técnico intenso por defender la presunción de inocencia. Y eso es admirable.

—La fiscalía sevillana ha recurrido la sentencia por «inadecuada». Tanta gente en la calle abruma, ¿no?
—No creo que eso haya influido en esa decisión.



La toga literaria

Bajo la toga de este abogado de 54 años se esconde un escritor. Un escritor que ha publicado, con el respaldo del público, libros de relatos como "Ropa vieja" o "Recuerdos de un olvido", que se lo editó Bernardo Carande, el hijo del gran historiador de sevillana adopción. A Romero Murube le agradece la mejor definición definición de Sevilla: "Sevilla no existe, es un embrujo de luz". Y a los sevillanitos le increpa, con educación, que lo borraran del mundo de la Semana Santa. Es un sevillano que encuentra a su ciudad en la placita de Santa Marta, en la trasera de San Marcos y en la principesca figura de la Giralda. Los amigos le animan a que escriba más. Pero la Ley, se puede decir, le roba casi todo su tiempo. Y no deja que aflore el escritor que espera bajo la toga.

jueves, 22 de diciembre de 2011

SÁBADO FERNANDINO CON ENTREGA DE ALIMENTOS

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ÁLVARO CUNQUEIRO. CENTENARIO

Hace unos días recibí en mi buzón el nº 5-6 de la estupenda revista La Isla de Siltolá. En ella, una espléndida nómina de autores, encabezada por un poema inédito de Juan Ramón Jiménez, sin lugar a dudas uno de los mejores poetas que ha dado la lengua española en toda su historia.

En sus páginas encontró refugio y acomodo el siguiente texto que escribí hace unos meses como homenaje a Álvaro Cunqueiro, otro grandísimo escritor de quien hoy se cumple el centenario de su nacimiento.

He querido esperar hasta hoy para colgarlo en esta ventana haciéndolo coincidir con la fecha de su nacimiento.

Poeta y fabulador, articulista y gastrónomo, Cunqueiro ha sido, también sin duda para quien esto suscribe, uno de los nombres imprescindibles del siglo pasado en nuestra literatura.

Maese Cunqueiro

En el mundo que por mío tengo, y en tanto natura me de fuerza y posibles para ello -favores ambos que espero disfrutar gozosamente durante luengos años-, pláceme confesar a tan singular y distinguida audiencia que no ha de faltar nunca cobija en el lecho ni plato a la mesa -que es como si fuera decir (y permítanle la licencia poética a este humilde relator) un lugar destacado en los estantes de mis libros más amados- para el fantasma de maese Cunqueiro, mozo que fue del hermoso lugar que dicen Mondoñedo, donde en el siglo pretérito, y en jornada de antevísperas de la Natividad del Señor, vino a nacer en familia boticaria -de lo que mucho presumía-, allá por la Mariña Central en la provincia de Lugo, serena y noble villa -distante algunas leguas de las indómitas aguas cantábricas y no lejos tampoco de sus también rebeldes primos astures-, a la que, en tiempos harto alejados del presente, le cupiera el honor de ser una de las siete capitales del Antiguo Reino de Galicia con su sede episcopal, su catedral con dos órganos, sus tejados de losa contra la lluvia y el viento y sus calles húmedas de piedra y niebla.

Término este mismo donde descansa por partida doble: su cuerpo mortal, en el Viejo Cementerio de san Lázaro, patrón de los pobres (aunque tampoco paréceme mal capitán para dar esperanza a los difuntos, que se levantó de su tumba tan pimpante y dispuesto en cuanto el nazareno se lo pidió); su efigie, en estatua sedente, mirando eterno, despejado de ánimo y libre ya y para siempre de infortunios terrenos, el discurrir de los días -ora calmos, ora atareados- en una plaza principal de la suya villa materna.

Vino a entregar su alma de hombre al Señor -camino ya de presumir de los setenta- el día en que cumple su paso anual febrerillo el loco, en el tiempo de los almendros florecidos, y en Vigo localidad, allí por donde dicen que la mar bravía -que está en el espíritu de esas aguas ser inquietas de por sí, y la inquietud, como es bien sabido de antiguo, turba el reposo, frunce el ceño y agria el carácter- se recostó mansamente para descansar un momento de su infinito ajetreo tras bajar, agotada de tanto naufragio y galerna desde el finis terrae, dejando marcados, agradecida por la calidez y hospitalidad gallegas, sus dedos de espuma en la tierra y disponiendo su huella salobre en forma de rías que dicen baixas, con meloso acento, por aquel verde noroeste.

Grande, a fuer de discreto, poeta, maese Cunqueiro, intitulado Álvaro en su nombre principal, y aun Mora por honor de madre, diose también a cultivar con ahínco y talento fuera de lo común ese otro género de las letras que dicen prosa, gracias a lo cual tuvo largos y fructíferos tratos con plumíferos y letraheridos de toda estirpe y condición que velaban las armas de la palabra en gacetillas y periódicos; y alguno de estos diarios, de nombre marinero y luminoso y venerable, maese pilotó durante años con mano firme e ilustrada.



No habrán de fatigarse tampoco mis ojos recorriendo, dulcemente demorados y en perpetuo asombro y arrobamiento, las innúmeras páginas salidas de su pluma de ave ligera en esas tardes lluviosas tan del gusto norteño; ni querrá mi seso escaso trancar sus puertas -antes al contrario, que ha de abrirlas presto y sin demora a su llamada, incluso a horas de poca honra para visitas y cumplidos- a las tan bellas y extraordinarias historias literatas -sembradas de pícaros y princesas, clérigos de aldea y damas viudas, sufrientes ganapanes y valerosos caballeros, embrujos y sirenas…- que ensoñaba, morriñoso y en dos lenguas, en su magín de galaico, de celta y de bretón.

Porque siempre me fue de gusto saber de los asuntos y fábulas de sus paisanos, de sus amoríos y melancolías, de sus lances e infortunios -que de ambos les acontecieron de sobra al correr de los siglos y de los que maese nos puso al corriente- mediante antiguos encantamientos y hechizos de mago o bruja.

Que era don Álvaro, aparte de “vago, fantástico y cordial”, como él mismo gustaba de decirse, letrado en muchos conocimientos -y con todos los compartía, que nunca fue egoísta de lo suyo- de heráldica y nigromancia, de cetrería y perfumes, de quincalleros y saltimbanquis, de obispos y sanadores, de cosas de tierra adentro y de los espíritus del aire y el agua, de la buena mesa y mejores caldos, de hierbas salutíferas y venenos de reptil…

Y de todo ello, y aun de gentes y leyendas y sucesos de más allá de tierras ignotas y océanos sin surcar todavía, estaba al tanto don Álvaro sobremanera, y muñirlo y contarlo como pocos sabrían también estaba en su gracia y en su don.

(“Y que lo más propio mío es sumar noticias que muestren lo vario que es el mundo, y lo ricamente, y con cuántas sorpresas, se puede almacenar la memoria humana”).

Asuntos todos éstos -y otros muchos que no cito en detalle por no hacerme de fastidio ni cansar en demasía al respetable- que medran a su antojo cual perrillos cimarrones, cual gatos monteses, por sus tan mentadas fábulas y aventuras, fuente, las más dellas, de asombro y gozo para los leídos, y también para los que no lo fueren por desgracia de cuna pobre, mas no se recatan en la atención y el respeto al que los cuentos dice, y son gustosos de escuchar.

Y puestos ya en decires y secretos, y antes ir acabando, he de confesar a usías -al abrigo amable de esta santa compaña, de esta lumbrecilla y este vinillo que parece vivo todavía, tal me agita la lengua y se me mueve por dentro buscando sus propicios rincones- que mi señor don Álvaro es de mi muy grande admiración, por su sapiencia de sabio humilde; que de humildes es compartir con extraños, como hago yo ahora mismamente con vuecencias siguiendo su ejemplo, y sin hacer gala de ello ni esperar favor o ventura alguna a cambio, los dones y saberes de que uno disponga.


Y ahora, discúlpenme, señores, la pausa, pues he de hacer cumplido honor a las viandas que me esperan, y que con tanto tino y acierto -la presencia del plato así lo atestigua- la dulce mesonera ha preparado y acercado hasta esta mesa, el Señor bendiga sus manos hospitalarias y hacendosas. Porque es de ley, y nuestra naturaleza así nos lo demanda sin faltar ni un día, darle al cuerpo sólido alimento y líquidos amables, y callar la parla de cuando en cuando.

Para que vayan ustedes abriendo boca en tanto yo abro la mía y doy cumplida cuenta del sustento, ahí, en esos pliegos que en vuestra mano tenéis, en esos humildes dípticos por mi mano transcritos -y seríame de gran agrado que ustedes los guardaran en recuerdo de esta jornada-, es fácil comprobar de cierto cuanto de mi maestro os he referido.

Y si de vuestro gusto es, y en vuestra voluntad está, otra jarra de rojo néctar para este cansado y demasiado hablador viajero sería festejada como merece, siéndome de gran desagrado que no brindaran y bebieran conmigo a la mayor gloria de mi señor Cunqueiro.

Que no quisiera yo andar en dimes y diretes ni en coplillas de ciego por mi tacañería de boca ni quedarme corto en alabanzas que de justicia son.



Elías Moro Cuéllar
extraído de El Juego de la Taba

miércoles, 21 de diciembre de 2011